Aseguran que el gobierno porteño abrirá una nueva licitación para operar el casino flotante de Puerto Madero

Aseguran que el gobierno porteño abrirá una nueva licitación para operar el casino flotante de Puerto Madero

La Ciudad de Buenos Aires planea relicitar la concesión del emblemático casino, mientras los actuales operadores desafían la decisión judicial y los competidores se preparan para una de las operaciones más lucrativas del país.

Argentina.- El futuro del casino flotante de Puerto Madero, un ícono de la ciudad que emplea a más de 3.500 personas, está en el centro de una tormenta empresarial y judicial. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se prepara para abrir una nueva licitación para la operación de los barcos “Estrella de la Fortuna” y “Princess”, tras el fallo de la Corte Suprema que puso fin a la medida cautelar que permitía su funcionamiento con una concesión vencida desde 2019.

El conflicto estalló a fines de marzo, cuando la Corte Suprema dictaminó que la prórroga del contrato, que data de la época de Carlos Menem y fue modificada en 2016 bajo la gestión de Mauricio Macri, era insostenible. La decisión judicial, que calificó de “arbitraria” la extensión de la concesión, dejó en jaque a los actuales operadores: Manuel Lao, Federico de Achával y Ricardo de Benedicto. Estos empresarios, que se reunieron recientemente con autoridades porteñas en Parque Patricios, salieron frustrados ante la falta de acuerdos y la inminencia de una nueva licitación.

El casino, que aporta significativamente al presupuesto porteño, es un activo codiciado. Mientras los abogados de los actuales concesionarios preparan una impugnación contra el fallo judicial, otros actores del sector del juego ya se posicionan para competir por la concesión, según informó el medio La Política Online.

La relevancia del casino flotante trasciende lo económico, ya que su operación está íntimamente ligada a la imagen turística de Puerto Madero, uno de los barrios más visitados de la capital. Más aún, la decisión de relicitar la concesión no solo busca sanear una situación judicial irregular, sino también reposicionar al casino como un atractivo regulado y sostenible.

La incertidumbre también preocupa a los gremios. El Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (ALEARA) advirtió sobre el riesgo de despidos masivos si no se garantiza la continuidad operativa. En este escenario, el Gobierno porteño enfrenta un delicado equilibrio: mantener una fuente clave de ingresos sin pagar el costo político de un conflicto laboral.

A medida que la Ciudad se encamina hacia una nueva licitación, el casino flotante de Puerto Madero se convierte en el epicentro de una batalla donde confluyen intereses económicos, políticos y sociales. Con miles de empleos en riesgo y un fallo judicial que no admite demoras, la resolución de este conflicto marcará un precedente para la industria del juego en Argentina. Mientras los barcos esperan en el dique, la incertidumbre reina y el próximo movimiento del Gobierno porteño será clave para definir si este ícono porteño seguirá brillando o naufragará en un mar de disputas.

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