Más de la mitad del juego online en Brasil es ilegal y el fisco pierde cerca de US$1.900m anuales, según un nuevo estudio
Un informe del Instituto Esfera, presentado por el jurista Pierpaolo Bottini, advierte que el mercado clandestino representa el 51 por ciento de la actividad y favorece el lavado de dinero, el fraude y la expansión del crimen organizado.
Brasil.- El mercado de juego online en Brasil enfrenta un fuerte desafío regulatorio: el 51 por ciento de la actividad se desarrolla de manera ilegal y fuera del control estatal, según un estudio del Instituto Esfera, presentado por el abogado penalista y especialista en Derecho Penal de la Universidad de São Paulo (USP), Pierpaolo Bottini. La investigación también estima que la evasión fiscal asociada a estas operaciones clandestinas provoca pérdidas cercanas a R$10.000m (US$1.900m) anuales para las arcas públicas.
Durante su participación en un debate sobre el estudio, Bottini fue categórico al describir la magnitud del fenómeno: “Existe un volumen muy grande de empresas que son ilegales. Ofrecen el mismo servicio, pero no están autorizadas por el poder público, actúan en la clandestinidad y no pagan impuestos. El volumen de este mercado ilegal es 51 por ciento, es decir, más de la mitad de la actividad en el país hoy es ilegal”.
El informe analiza la regulación del juego online en Brasil y la brecha entre operadores autorizados y plataformas clandestinas, que replican servicios similares sin cumplir con las exigencias del Ministerio de Hacienda. Esta situación, según el estudio, no solo reduce la recaudación fiscal sino que también incrementa los riesgos para los usuarios y el sistema financiero.
Uno de los principales problemas detectados es la dificultad para que los consumidores distingan entre plataformas legales e ilegales. Muchos sitios no autorizados utilizan nombres, diseños y estrategias visuales similares a los de operadores regulados, lo que dificulta su identificación y reduce la verificación de registros oficiales por parte de los usuarios.
El impacto del mercado negro va más allá de la recaudación. La investigación señala que estas estructuras clandestinas facilitan el lavado de dinero, el fraude y el financiamiento del crimen organizado, además de exponer a los usuarios a estafas y pérdida total de sus fondos. “La actividad clandestina, además de permitir el lavado de dinero, es un riesgo para el consumidor y reduce lo que el Estado recauda”, advirtió Bottini.
En términos económicos, el estudio indica que los US$1.900m que se pierden anualmente por evasión fiscal equivalen al presupuesto del programa social “Pé de Meia” y podrían destinarse, por ejemplo, a la construcción de miles de guarderías, lo que dimensiona el costo fiscal del avance de las operaciones ilegales.
El trabajo también subraya la necesidad de cooperación entre proveedores tecnológicos, plataformas y métodos de pago para combatir el problema, ya que los sitios clandestinos reciben y procesan dinero dentro de infraestructuras digitales que pueden ser rastreadas y controladas con mayor coordinación institucional.
Por otra parte, Bottini advirtió que un aumento excesivo de la carga tributaria podría tener un efecto contraproducente y empujar a los usuarios hacia el circuito ilegal. Como antecedente, citó experiencias internacionales: en Colombia la recaudación cayó 30 por ciento tras cambios impositivos, mientras que en los Países Bajos ocurrió un fenómeno similar cuando se incrementaron fuertemente las contribuciones al sector.