Eleni Panagiotopoulou, SOFTSWISS: “La lucha contra el lavado de dinero ya no es solo una exigencia regulatoria, también es un motor del negocio”
Eleni Panagiotopoulou, directora de lucha contra el blanqueo de capitales de SOFTSWISS, analiza el papel de la IA, la automatización y los controles más inteligentes en la gestión de riesgos.
Entrevista exclusiva.- A medida que el juego online continúa expandiéndose en los mercados regulados y los pagos en tiempo real se convierten en la norma, la lucha contra el blanqueo de capitales está pasando de ser una cuestión de cumplimiento a una función esencial del negocio. En esta entrevista exclusiva con Focus Gaming News, Eleni Panagiotopoulou, directora de AML (Prevención de Lavado de Dinero, por sus siglas) en SOFTSWISS, revela por qué la AML se está volviendo más exigente operativamente, cómo la IA está cambiando la detección temprana de riesgos y en qué deberían centrarse los operadores de cara a 2026.
La prevención de lavado de dinero se ha convertido en un tema mucho más visible en el igaming en los últimos años. ¿Qué impulsa este cambio?
La industria ha llegado a un punto en el que la escala y la velocidad han cambiado radicalmente el panorama de riesgos. Hoy en día, el juego online opera con enormes volúmenes de transacciones rápidas y de bajo valor a través de múltiples métodos de pago y jurisdicciones simultáneamente. Esto hace que la prevención de lavado de dinero sea más compleja que hace unos años.
Además, los reguladores están prestando mayor atención a los operadores: quieren comprobar que las medidas de control sean realmente efectivas en la práctica. Por lo tanto, la prevención de lavado de dinero ya no es algo que se pueda mantener en segundo plano. Afecta directamente el buen funcionamiento de su negocio, la percepción que los reguladores tienen de usted y la confianza que los actores tienen en su marca.
“La prevención de lavado de dinero ya no es algo que se pueda mantener en segundo plano. Afecta directamente el buen funcionamiento de su negocio”.
Eleni Panagiotopoulou, directora de AML en SOFTSWISS.
Desde su perspectiva, ¿cuál es el mayor problema relacionado con la prevención de lavado de dinero que enfrentan los operadores hoy en día?
No se trata de una única regulación ni de una norma específica. El verdadero desafío reside en la combinación de escala, velocidad y fragmentación. Los operadores gestionan numerosos mercados a la vez, cada uno con diferentes expectativas de prevención de lavado de dinero, plazos de presentación de informes y fuentes de datos. Al mismo tiempo, las transacciones se realizan de forma instantánea y constante.
Esto dificulta enormemente la detección rápida de esquemas de blanqueo de capitales nuevos o en evolución sin saturar a los equipos con falsos positivos ni interrumpir a los actores legítimos. Lograr ese equilibrio es el objetivo principal de la mayoría de los operadores.
SOFTSWISS informó un aumento del 75 por ciento en los informes de actividades sospechosas este año. ¿Cómo deberían interpretar los operadores este aumento?
Un aumento como este suele indicar dos cosas que suceden a la vez: o bien los delincuentes están atacando el canal de forma más activa, o bien la detección y los informes han mejorado, o bien ambas cosas.
Lo importante es no tratar estas cifras como si fueran solo ruido. Un aumento repentino en la actividad sospechosa debería dar lugar a una revisión más profunda. ¿Son las alertas de alta calidad? ¿Pueden los equipos gestionar la carga de trabajo? ¿Se trata de nuevos métodos de pago o patrones de robo de cuentas?
En cualquier caso, los datos de actividades sospechosas son una señal que no podemos ignorar. Representan una oportunidad para reforzar los controles antes de que los reguladores o los delincuentes obliguen a hablar de ello.
Muchas empresas todavía dependen en gran medida de procesos manuales de prevención de lavado de dinero. ¿Qué riesgos genera esto a medida que las empresas escalan?
Los procesos manuales simplemente no escalan bien. Son más lentos, menos consistentes y mucho más propensos al error humano. Algunos patrones solo se vuelven visibles cuando se analizan miles de transacciones o cuentas, y eso es algo que los humanos no podemos hacer de manera eficiente.
El resultado suele ser una alta tasa de falsos positivos o una detección tardía. Además de las pérdidas financieras inmediatas, esto aumenta los riesgos regulatorios y reputacionales. La automatización y el análisis en tiempo real ya no son opcionales para las empresas que quieren crecer de forma segura.
Según su Informe de Tendencias de iGaming 2026, la inteligencia artificial ahora juega un papel importante en los servicios de prevención de lavado de dinero. ¿Dónde aporta más valor?
La IA es más poderosa cuando ayuda a detectar patrones que los humanos y los sistemas basados en reglas simplemente no pueden ver. Puede conectar comportamientos entre jugadores, dispositivos, billeteras y canales de pago para descubrir redes de “mulas” o fraudes coordinados.
Pero lo crucial es que la IA debe trabajar junto con la experiencia humana, no en lugar de ella. Cuando se utiliza correctamente, ayuda a detectar alertas tempranas, reducir los falsos positivos y enfocar las investigaciones donde realmente importa. Por el contrario, si se usa de forma automática y sin gobernanza, solo genera nuevos riesgos.
En el informe de Tendencias de iGaming 2026 doy un ejemplo muy claro: una herramienta de detección de redes de fraude impulsada por IA de Sumsub. El sistema analiza el recorrido del jugador desde el registro hasta las transacciones, proporcionando una visión única de la actividad sospechosa en toda la red del cliente. Este análisis conductual continuo transforma actividades criminales complejas en medidas antifraude manejables.
La expansión de mercado es un tema clave en el igaming. ¿Dónde suelen tener más dificultades los operadores en lo que refiere a la prevención de lavado de dinero al ingresar a nuevas jurisdicciones, como Brasil o Sudáfrica?
El mayor desafío es subestimar el esfuerzo operativo que se requiere. Las normas locales de prevención de lavado de dinero difieren en umbrales de reporte, plazos y estándares de documentación. A esto se suman diferentes formatos de identificación, idiomas, reglas de privacidad de datos y métodos de pago locales. Muchos operadores asumen que pueden reutilizar la misma configuración en todos los mercados, pero eso rara vez funciona. La expansión requiere flexibilidad en los flujos de trabajo y una comprensión clara de las expectativas locales.
¿Cómo apoya SOFTSWISS a los operadores para mantenerse en cumplimiento mientras se expanden a mercados regulados?
Nuestro objetivo es reducir la fricción. Ofrecemos plantillas de reglas específicas para cada mercado, integraciones con bases de datos de verificación locales, flujos de trabajo de KYC configurables y herramientas de reporte que coinciden con los formatos exigidos por los reguladores.
Pero las herramientas por sí solas no son suficientes. También apoyamos a los operadores con orientación operativa, por ejemplo, manuales de onboarding y listas de verificación. Y, por supuesto, brindamos asesoramiento continuo. De esta manera, nuestros socios no tienen que reconstruir su marco de prevención de lavado de dinero desde cero cada vez que ingresan a un nuevo mercado.
De cara al futuro, ¿en qué deberían enfocarse los operadores para construir sistemas de prevención de lavado de dinero resilientes para 2026 y más allá?
En primer lugar, es importante reconocer que los reguladores serán cada vez más estrictos, especialmente en áreas como las transacciones digitales y el comercio transfronterizo. La política regulatoria basada únicamente en documentación está desapareciendo y está siendo reemplazada por un modelo de supervisión activa de todos los procesos operativos de los operadores.
En un entorno así, la resiliencia en prevención de lavado de dinero surge de la alineación. Los equipos necesitan responsabilidad compartida, procesos claros y plataformas que integren todos los datos relevantes en un único espacio de investigación.
La prevención de lavado de dinero ya no es solo una obligación de cumplimiento. Se está convirtiendo en un habilitador del negocio. Las empresas que inviertan en calidad de datos y automatización inteligente no solo protegerán su reputación, sino que también garantizarán la seguridad y la satisfacción de sus jugadores.
Los operadores que tendrán éxito serán aquellos que traten la prevención de lavado de dinero como parte de su estrategia de crecimiento a largo plazo, en lugar de verlo solo como una reacción ante problemas emergentes.
“Los reguladores se volverán cada vez más estrictos, especialmente en áreas como las transacciones digitales y el comercio transfronterizo”.
Eleni Panagiotopoulou, directora de AML en SOFTSWISS.