Casino flotante de Puerto Madero: licitación inminente, presión gremial y un futuro aún incierto
Con la concesión vencida desde 2019 y un fallo adverso de la Corte Suprema, el Gobierno porteño se encamina a redefinir el destino de los casinos flotantes. Tres grupos empresarios se preparan para competir, mientras crece la tensión sindical por despidos y amenazas de paro.
Argentina.- El Casino Flotante de Puerto Madero atraviesa una etapa crítica marcada por la indefinición legal, la expectativa de una nueva licitación y un clima creciente de conflicto gremial. Tras años de funcionamiento bajo medidas cautelares, la continuidad del complejo quedó en jaque luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocara en marzo de 2025 las prórrogas que sostenían la concesión vencida desde 2019.
El máximo tribunal consideró “arbitraria” la extensión del contrato original, otorgado en la década de 1990 y modificado en 2016, lo que dejó al casino en un vacío jurídico. Desde el entorno de los reguladores del juego aseguran que esta situación no puede prolongarse y que Lotería de la Ciudad avanzará, más temprano que tarde, con una licitación bajo control estatal. La alternativa de estatizar las salas, analizada en algún momento, perdió fuerza dentro del Ejecutivo porteño.
En ese escenario, según trascendió, tres pesos pesados del sector se preparan para disputar el negocio. Se trata del español Manuel Lao Hernández, fundador de Cirsa y aún accionista clave de la UTE que opera el casino; Federico de Achával, vinculado a HAPSA ,concesionaria del Hipódromo de Palermo, y a la plataforma online BetWarrior; y Ricardo Benedicto, titular de Inverclub y principal referente de Casino Club. Todos mantuvieron reuniones con funcionarios porteños, aunque hasta ahora sin lograr acuerdos concretos.
El Gobierno de la Ciudad busca reencuadrar legalmente la actividad y recuperar una fuente relevante de ingresos fiscales, en un contexto de menor afluencia de público y ajuste generalizado del gasto. Al mismo tiempo, apunta a reposicionar al casino como un atractivo turístico sostenible.
La incertidumbre también impacta en el plano laboral. Más de 3.500 trabajadores están representados por cuatro sindicatos, entre ellos ALEARA, UTHGRA, Camioneros y el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que en las últimas semanas intensificó las medidas de fuerza tras el despido de más de 300 afiliados. Su conducción, encabezada por Raúl Durdos, amenazó con un paro por tiempo indeterminado y ya impulsó acciones como la paralización de las salas de apuestas de alto nivel y la interrupción de servicios.