Terminó el segundo Congreso Brasileño de Juego

Terminó el segundo Congreso Brasileño de Juego

En medio de una crisis institucional en la que se destituyó de su cargo a la presidenta Dilma Rousseff, Brasil despidió un encuentro cumbre para toda América Latina.

Brasil.- La nueva ley de juego en Brasil iba a ser la vedette del Segundo Congreso Brasileño del juego, pero aunque fue un tema central, fue el gran cimbronazo a nivel nacional el que se llevó gran parte del protagonismo. Ayer finalizó el segundo Brasilian Gaming Congress organizado por Clarion Events. Durante el miércoles 11 y el jueves 12 se trataron diferentes temáticas, siempre centradas en la nueva ley del juego y sus implicaciones y oportunidades tanto para la economía y la industria global por igual.

Con una importante convocatoria, la lista de oradores incluyó al Diputado Federal Elmar Nascimento, presidente de la Comisión Especial para la Regulación del Juego en Brasil, dependiente de la Cámara de Representantes, así como también representantes del Ministerio de Deportes, la Texas Hold’em Confederation (CBTH) de Brasil, Caesars Entertainment Corporation, PMU, el Centro Internacional para la Regulación del Juego, Française des Jeux, el COAF, el Instituto Brasileño de Juego y Caixa Económica Federal. También asistieron miembros de la Cámara de Diputados, quienes formaron un comité especial el año pasado para encaminar los potenciales modelos regulatorios.

Fuera de este encuentro realizado en Brasilia, se sucedían hechos trascendentales para la historia de Brasil. El vicepresidente Michel Temer sustituyó desde ayer a la presidenta Dilma Rousseff, la primera mujer elegida para gobernar el país y que fue suspendida hasta por 180 días por la decisión del Senado de abrir un juicio político en su contra. Un dato llamativo es que en el gabinete de Temer sólo hay hombres.

El Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), de Temer, tendrá el mayor peso y ocupará 6 de los 24 ministerios que tendrá el nuevo Gobierno, que ha fundido algunas carteras para reducir el actual número de 31. Habrá que ver con estos nuevos nombres en el gobierno cómo se desarrolla la transición de una ley tan esperada en el resto de la industria mundial del juego y tan polémica para el propio Brasil.