Tensión en Viña del Mar por la licitación del casino municipal y la incertidumbre laboral en Enjoy
La rebaja del piso mínimo de la oferta económica y la falta de definiciones sobre el proceso de adjudicación generan cuestionamientos de la municipalidad y preocupación entre los trabajadores por la estabilidad del empleo.
Chile.- La definición del futuro del casino municipal de Viña del Mar continúa generando controversia entre autoridades locales y trabajadores, en medio del proceso de licitación para el nuevo permiso de operación del recinto actualmente gestionado por Enjoy. La discusión se centra en la rebaja del piso mínimo de la oferta económica y en la falta de certezas sobre el desarrollo del concurso.
Desde el municipio viñamarino, encabezado por la alcaldesa Macarena Ripamonti, cuestionaron la decisión de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) de fijar la oferta económica mínima en 394.000 UF, lo que, según las autoridades locales, podría afectar los ingresos para la ciudad y la región. La jefa comunal advirtió que el proceso es clave para la economía local y no descartó solicitar su reinicio si las propuestas no cumplen los estándares esperados.
En la misma línea, actores regionales han manifestado inquietud por el impacto que podría tener la reducción del piso económico sobre los recursos destinados a proyectos regionales, subrayando la relevancia estratégica del casino para las finanzas municipales y regionales.
El proceso, que aún no ha sido publicado oficialmente en todos sus detalles, mantiene en vilo a los trabajadores del recinto, quienes denuncian un escenario de creciente inestabilidad laboral. Según representantes sindicales, la actual concesión ha estado marcada por una reducción significativa de la dotación.
Desde el Sindicato N°1 señalaron que el operador no habría cumplido con la cantidad de empleos directos comprometidos originalmente, al pasar de una proyección de 1.241 puestos a cerca de 650 en la actualidad. Esta situación, afirman, incrementa la incertidumbre frente al futuro del recinto y del proceso licitatorio.
Por su parte, el Sindicato N°4 cuestionó la falta de información clara por parte de la empresa y del entorno institucional, describiendo un clima laboral complejo y sin definiciones concretas. Los trabajadores aseguran que las respuestas han sido ambiguas y que el escenario permanece “en el limbo”, lo que dificulta proyectar la estabilidad del empleo.