Senador Jorge Kajuru impulsa límites a las apuestas virtuales en Brasil
El proyecto de ley 4542/2025 propone restringir montos por jugada y establecer pausas automáticas en cuentas con patrones compulsivos. La iniciativa aguarda análisis en el Senado.
Brasil.- El senador brasileño Jorge Kajuru presentó el Proyecto de Ley 4542/2025, que modifica la Ley 14.790/2023 con el objetivo de imponer nuevos límites y mecanismos de prevención al comportamiento compulsivo en apuestas virtuales, como casinos en línea y el popular “jogo do tigrinho”. La propuesta ya fue ingresada en el Senado y espera ser evaluada.
Entre las medidas más destacadas, el texto fija un tope por jugada: hasta R$ 10 (USD1,88) para jóvenes de entre 18 y 24 años, y R$ 25 (USD4,70) para mayores de 25. Además, prevé la implementación de límites mensuales que serán definidos por el Ministerio de Hacienda.
Otro de los puntos centrales es la exigencia de alertas obligatorios cada 15 minutos o cada 25 jugadas, con información sobre tiempo de juego, montos gastados y riesgos de adicción. También se contempla un sistema automático de pausa de cuentas cuando se detecten patrones de juego atípicos o compulsivos, como depósitos elevados o pérdidas consecutivas.
“El objetivo es ayudar a las personas que se encuentran en algún momento de vulnerabilidad emocional, financiera o de salud mental a tener un mecanismo de pausa del juego”, explicó Kajuru.
El proyecto establece además que las casas de apuestas deberán remitir informes semestrales al Ministerio de Hacienda, con datos detallados por grupo etario y montos apostados, incluyendo número de sesiones, tiempo medio de juego y solicitudes de autoexclusión.
Según un estudio de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), citado por el senador, cerca de 11 millones de brasileños realizan un uso considerado peligroso de las apuestas, y 1,4 millones ya presentan síntomas patológicos. Kajuru recordó también los debates de la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre Manipulación de Juegos y Apuestas, que presidió, para subrayar la necesidad de “aprimorar los mecanismos legales y evitar que personas desarrollen comportamientos patológicos”.