La CPI sobre Manipulación de Juegos y Apuestas Deportivas aprueba el informe final
El senador Romário, relator de la comisión, propone endurecer penas y regular apuestas deportivas tras identificar un “patrón criminal” en el fútbol brasileño.
Brasil.- La Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) sobre Manipulación de Juegos y Apuestas Deportivas del Senado brasileño aprobó el informe final presentado por el senador Romário, marcando el cierre de una investigación iniciada en marzo de 2024. El documento, aprobado tras dos prórrogas en su plazo, solicita el inicio de acciones legales contra figuras como Bruno Tolentino, tío del futbolista Lucas Paquetá, y los empresarios William Pereira Rogatto y Thiago Chambó Andrade, por su presunta participación en la manipulación de resultados deportivos. Además, propone un nuevo marco legal para combatir estas prácticas, incluyendo una enmienda constitucional y tres proyectos de ley.
El informe, que contó con el respaldo mayoritario de la comisión presidida por el senador Jorge Kajuru, señala un “patrón criminal” en el fútbol brasileño, donde jugadores de bajos ingresos son reclutados con promesas de contratos internacionales y dirigentes de clubes vulnerables son captados por redes de apostadores. Romário destacó que las apuestas en eventos aislados, como acciones específicas de atletas famosos, facilitan la manipulación sin alterar los resultados finales de los partidos, lo que las convierte en un foco prioritario de regulación. “La integridad del deporte más popular del planeta está en juego. Necesitamos un esfuerzo conjunto para protegerlo”, afirmó el relator.
Entre los pedidos de acciones legales, destaca el caso de William Rogatto, quien lleva cuatro meses preso en Dubai tras confesar su participación en manipulaciones durante las audiencias de la CPI. Su arresto, resultado de un alerta rojo emitido por el Tribunal de Justicia del Distrito Federal, fue celebrado por el senador Carlos Portinho como un logro concreto de la comisión. Por otro lado, el empresario Bruno Lopez quedó exento gracias a un acuerdo con el Ministerio Público.
El informe final no solo busca sanciones, sino también prevenir futuros escándalos. Propone una enmienda constitucional que obligaría a cualquier ciudadano a comparecer ante cualquier Comisión Parlamentaria de Investigación, incluso mediante el uso de fuerza policial, y tres proyectos de ley: el primero eleva las penas por fraude deportivo de cuatro a diez años de prisión, crea el delito de fraude en el mercado de apuestas y castiga la difusión de información privilegiada por parte de atletas; los otros dos apuntan a restringir las apuestas en eventos aislados y a educar a deportistas sobre la legislación vigente.
A pesar de la aprobación, el senador Eduardo Girão fue el único en votar en contra, proponiendo sin éxito extender los trabajos por diez días más. Romário, sin embargo, mantuvo un tono conciliador: “No podemos agradar a todos, pero mi respeto por Girão no cambia”. Kajuru, por su parte, cerró la CPI destacando la labor “impecable” del relator y el impacto de la investigación, que culmina con el envío de toda la documentación a la Policía Federal, el Ministerio Público y otros organismos como los ministerios de Hacienda, Justicia, Deporte y Salud para dar continuidad a las pesquisas.
Con este paso, la CPI no solo pone fin a un año de trabajo, sino que sienta las bases para una regulación más estricta del creciente mercado de apuestas en Brasil, en un esfuerzo por salvaguardar la credibilidad del fútbol frente a las redes criminales que lo amenazan.