La Superintendencia de Casinos de Juego de Chile cumple seis meses sin titular y enfrenta nuevas vacantes en cargos estratégicos
El organismo regulador chileno continúa sin un superintendente definitivo desde la salida de Vivien Villagrán en febrero, mientras se suman vacantes en las divisiones de Autorizaciones y, próximamente, Jurídica, en un contexto desafiante para la industria del juego.
Chile.- La Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) continúa atravesando un período de transición institucional que ya se extiende por seis meses. De acuerdo con una publicación del medio local Diario Financiero, el organismo aún no designó un reemplazante definitivo para la exsuperintendenta Vivien Villagrán, quien dejó el cargo en febrero tras completar los tres períodos máximos permitidos por el sistema de Alta Dirección Pública (ADP).
Desde entonces, la conducción interina está a cargo de Eduardo Cáceres, hasta entonces jefe de la División de Fiscalización. Sin embargo, Diario Financiero señaló que el proceso de selección encabezado por la Dirección Nacional del Servicio Civil todavía no concluyó y que el Ministerio de Hacienda no entregó explicaciones sobre la demora en la designación de la nueva autoridad.
La situación no se limita a la jefatura del organismo. El medio chileno informó además que la División de Autorizaciones quedó vacante en mayo tras la salida de Carlos Arriagada, quien también completó el máximo de nueve años permitido por ADP. A esto podría sumarse en septiembre la partida del jefe de la División Jurídica, Manuel Zárate, una vez que finalice su tercer período.
De esta manera, dos de las tres divisiones estratégicas de la Superintendencia deberán iniciar procesos de selección para encontrar nuevos responsables, mientras la División de Fiscalización permanece bajo la conducción de Mario Sanclemente, quien asumió tras el nombramiento interino de Cáceres.
La reorganización se produce en un momento complejo para la industria chilena del juego. Los casinos han registrado una caída cercana al 20 por ciento en sus ingresos brutos y una disminución de aproximadamente el 30 por ciento en la cantidad de visitantes durante los últimos siete años.
Frente a este escenario, la Superintendencia aseguró que adoptó las medidas necesarias para garantizar la continuidad de sus funciones y sostuvo que mantiene con normalidad las tareas de fiscalización, regulación, tramitación de procesos sancionatorios y atención ciudadana.
El organismo también destacó que continúan desarrollándose los procesos de otorgamiento de permisos de operación para los casinos de Iquique, Coquimbo, Viña del Mar, Pucón y Puerto Varas, considerados una de las principales responsabilidades establecidas por la legislación vigente.
La definición de las nuevas autoridades cobra especial relevancia considerando que el Congreso chileno debate un proyecto de ley para regular las plataformas de apuestas online. La iniciativa contempla que la actual Superintendencia amplíe sus atribuciones para supervisar ese mercado y pase a denominarse Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar, lo que incrementaría significativamente sus responsabilidades regulatorias.