La NBA actualiza sus sistemas de vigilancia y deberá aclarar sus protocolos de control a raíz de la investigación del FBI
Luego del escándalo vinculado a apuestas ilegales y el torneo de poker clandestino que involucra figuras claves en la Liga, el comisionado deberá dar explicaciones.
Estados Unidos.- La NBA actualizó sus sistemas de vigilancia destinados a detectar movimientos sospechosos relacionados a las apuestas luego de los arrestos del jugador de Miami Heat, Terry Rozier, y del entrenador de los Portland Trail Blazers, Chauncey Billups en el marco de una investigación federal sobre apuestas y una operación de póker ilegal.
La liga envió un comunicado a los 30 equipos dentro de la competencia anunciando que mejoraría sus sistemas actuales destinados a monitorear cualquier transacción de apuestas debido. En ese texto, la liga dijo que creía que “se podía hacer más” para “proteger la integridad de la NBA”.
Específicamente, en el memorandum las autoridades declararon: «Hemos comenzado un proceso de revisión de las políticas de la liga con respecto a la notificación de lesiones, la capacitación y la educación de todo el personal de la NBA, y las medidas de seguridad para los jugadores de la NBA».
Y agregaron: «Dado que las apuestas deportivas ocupan ahora una parte tan grande del panorama deportivo actual, se deben hacer todos los esfuerzos posibles para garantizar que los jugadores, entrenadores y otro personal de la NBA sean plenamente conscientes de los terribles riesgos que los juegos de azar pueden imponer a sus carreras y medios de vida, que nuestras reglas de divulgación de lesiones sean apropiadas, y que los jugadores estén protegidos del acoso de los apostadores».
Además, explicaron que la entidad está trabajando para integrar la inteligencia artificial y nuevas herramientas para mejorar sus programas de monitoreo de integridad internos y externos existentes, y para sintetizar todos los datos disponibles de los operadores de apuestas, las redes sociales y otras fuentes para identificar las actividades de apuestas.
El escándalo que sacudió a la NBA
El entrenador principal de los Portland Trail Blazers, Chauncey Billups, y Terry Rozier, jugador del Miami Heat, fueron arrestados por el FBI en Oregon el pasado jueves 23 de octubre en el marco de una investigación federal sobre apuestas ilegales y una red de póker clandestino. La detención se produjo pocas horas después de que dirigiera un partido del equipo, según los primeros reportes.
De acuerdo con la investigación, desde al menos 2019 el grupo organizaba torneos en distintas ciudades de Estados Unidos, como Nueva York, Miami y Las Vegas, donde llegó a recaudar más de USD 7 m. Las partidas estaban manipuladas para favorecer a los organizadores, quienes utilizaban tecnología avanzada: cartas marcadas con tinta invisible, mezcladoras alteradas, cámaras ocultas y anteojos especiales capaces de detectar señales imperceptibles. Parte del dinero obtenido se blanqueaba mediante empresas fantasma y criptomonedas, lo que dificultaba el rastreo de los fondos.
Las autoridades federales señalaron que el caso se agravó al confirmarse la participación de familias mafiosas como las Bonanno, Gambino, Genovese y Lucchese, que habrían brindado protección y estructura a la operación. También se detalla que algunas personas actuaron como «caras visibles«, como el ex basquetbolista Damon Jones, para atraer participantes a juegos trucados, mientras que el núcleo criminal aseguraba el control técnico y monetario.

Las repercusiones políticas fueron inmediatas: el comisionado Adam Silver fue citado a dar explicaciones ante comisiones del Congreso, donde legisladores exigieron detalles sobre qué controles tenía la NBA, cómo se monitoreaban las apuestas y qué medidas correctivas se implementarían para preservar la integridad competitiva y la confianza pública. La comparecencia reforzó la presión para transparencia y rendición de cuentas frente a la posibilidad de que redes delictivas se infiltrasen en mercados deportivos.
Luego del comunicado oficial del FBI, la NBA apartó inmediatamente de sus equipos a Rozier y Billups e informó que seguirá «cooperando con las autoridades competentes«, además de abrir su propia investigación interna sobre las acusaciones.