Javier Balbuena, CAJEPY: cómo nació la asociación y cuáles son los desafíos que enfrenta la industria del igaming en Paraguay

Javier Balbuena, representante legal y vocero de la Cámara de Juegos Electrónicos de Azar del Paraguay.
Javier Balbuena, representante legal y vocero de la Cámara de Juegos Electrónicos de Azar del Paraguay.

El representante legal y vocero de la Cámara de Juegos Electrónicos de Azar del Paraguay analiza los desafíos regulatorios, la lucha contra el juego ilegal y las oportunidades que se abren para el sector en un contexto de transformación regulatoria, apertura del mercado y fortalecimiento de los controles estatales.

Entrevista exclusiva.- El mercado del juego en Paraguay atraviesa una etapa de transformación estructural. La reciente reforma de la Ley de Juegos de Azar, que puso fin a esquemas monopólicos, la integración de la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar) a la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el debate sobre la futura regulación de nuevas modalidades de juego reconfiguraron el escenario para operadores e inversores.

En este contexto surgió la Cámara de Juegos Electrónicos de Azar del Paraguay (CAJEPY), una entidad creada con el objetivo de representar a las empresas del sector y promover un marco regulatorio que favorezca la formalización, la seguridad jurídica y el desarrollo sostenible de la industria. La organización reúne a operadores de juegos electrónicos y busca convertirse en un interlocutor técnico ante las autoridades nacionales y municipales, en momentos en que el sector reclama mayor previsibilidad normativa, acceso al sistema financiero y acciones más efectivas contra la oferta clandestina.

La creación de la asociación coincide además con un período de creciente discusión sobre el futuro del juego online en Paraguay, la necesidad de adaptar las regulaciones a los avances tecnológicos y el desafío de equilibrar mayores controles con condiciones que permitan atraer inversiones formales. En diálogo con Focus Gaming News, Javier Balbuena, representante legal y vocero de CAJEPY, explica las razones detrás de la conformación de la entidad, analiza el impacto de los cambios regulatorios recientes y expone la visión de la cámara sobre los principales retos que enfrenta actualmente la industria paraguaya del juego. «Nuestro principal énfasis estará en la urgencia de establecer criterios claros sobre el tipo de regulación específica que este modelo de juego tecnológico necesita», dijo Balbuena.

La creación de la Cámara de Juegos Electrónicos de Azar del Paraguay (CAJEPY) coincide con un momento de profundos cambios regulatorios en Paraguay. ¿Qué necesidades del sector motivaron la conformación de esta nueva cámara y qué espacio busca ocupar dentro de la industria?

La constitución de CAJEPY responde a la urgencia de resolver desafíos estructurales sistémicos que los operadores de forma aislada ya no pueden contener, motivada principalmente por la alarmante dispersión regulatoria y asimetría jurídica a nivel municipal, la histórica ausencia de un análisis técnico sobre el impacto económico real de los cánones fiscales en la sostenibilidad de las empresas legítimas, y las severas restricciones transversales para el acceso al sistema financiero formal. Ante este complejo escenario de fragmentación, la Cámara irrumpe con el fin de estructurar e implementar normas de cumplimiento (compliance) y prevención adecuadamente diseñadas para la naturaleza específica de la industria del juego, ocupando de forma definitiva el espacio de interlocutor técnico y corporativo unificado ante la CONAJZAR y los gobiernos locales para dotar al mercado de la madurez, bancarización y seguridad jurídica que demanda un desarrollo comercial previsible y sostenible.

Paraguay avanzó recientemente hacia un modelo más abierto y competitivo, dejando atrás estructuras monopólicas en algunas verticales de juego. ¿Cómo evalúa el impacto de esta transformación y qué oportunidades genera para los operadores de juegos electrónicos y online?

Es fundamental realizar una precisión técnico-jurídica respecto a este proceso para contextualizar correctamente el mercado. La apertura institucional y la desmonopolización a la que se hace referencia han tenido un impacto real e histórico, pero enfocado específicamente en verticales de explotación nacional como la quiniela o las apuestas deportivas, que tradicionalmente operaban bajo regímenes de concesión exclusiva. En lo que respecta estrictamente a los juegos electrónicos de azar, la naturaleza jurídica es distinta: su autorización y explotación caen bajo la órbita de la competencia municipal, lo que significa que en nuestra vertical nunca existió un monopolio estructural.

Sin embargo, el hecho de no haber estado sujetos a un monopolio no disminuye la complejidad del sector; al contrario, el dinamismo tecnológico y la capilaridad de los juegos electrónicos de azar hacen que este sea un rubro que amerita una atención especial y urgente por parte de las autoridades. La gran oportunidad que genera este nuevo clima de modernización no es la ruptura de una exclusividad, sino la posibilidad de establecer un diálogo técnico de alto nivel. Desde CAJEPY, sostenemos que el regulador central y los gobiernos locales deben aprovechar esta coyuntura para diseñar futuras reglamentaciones que abandonen los criterios genéricos u obsoletos y logren adaptarse con pragmatismo y realismo a la verdadera dinámica operativa, financiera y tecnológica del juego en Paraguay, blindando al operador formal y ordenando el mercado de manera sustentable.

Uno de los principales objetivos mencionados por CAJEPY es la defensa de la seguridad jurídica y de las inversiones formales. ¿Cuáles son hoy los principales desafíos regulatorios que enfrentan las empresas que operan dentro del marco legal?

El principal desafío regulatorio para el capital legítimo en Paraguay radica en la marcada asimetría institucional que desprotege al inversor formal, sometiéndolo a una severa falta de predictibilidad fiscal y territorial. Esta problemática se manifiesta en la superposición de criterios normativos entre la CONAJZAR y las autonomías municipales, donde se modifican o aplican cánones impositivos sin un estudio técnico previo que evalúe el impacto económico real sobre la rentabilidad y la supervivencia de los negocios legítimos; una falta de homologación que termina asfixiando al operador legal y ensanchando de manera indirecta el atractivo del mercado clandestino.

Asimismo, las empresas formales enfrentan un estrangulamiento operativo derivado de las restricciones en el acceso al sistema financiero formal, perpetuado por la ausencia de un marco de compliance y prevención diseñado específicamente para la naturaleza técnica de la industria del juego. Ante este escenario, la posición de la Cámara es firme: la verdadera seguridad jurídica no se limita a la concesión de una autorización, sino al establecimiento de un entorno normativo estable y previsible, donde el cumplimiento irrestricto de la ley constituya una ventaja competitiva real y no una carga financiera que amenace la sostenibilidad de las inversiones legítimas.

«La posición de la Cámara es firme: la verdadera seguridad jurídica no se limita a la concesión de una autorización, sino al establecimiento de un entorno normativo estable y previsible».

Javier Balbuena, representante legal y vocero de CAJEPY.

El combate al juego ilegal aparece como una de las prioridades tanto para el regulador como para la industria. Desde la perspectiva de la Cámara, ¿qué medidas deberían implementarse para reducir efectivamente la oferta clandestina y generar condiciones de competencia equitativas?

Para ser realistas, el combate al juego ilegal en Paraguay ha fracasado por depender de operativos esporádicos que solo sirven para la foto, mientras las máquinas proliferan sin control en despensas de barrio exponiendo gravemente a los menores de edad. Desde CAJEPY sostenemos que la persecución es insuficiente si no se ataca la raíz del problema; por ello, proponemos implementar con urgencia campañas masivas de concientización articuladas entre la CONAJZAR, los municipios y nuestro gremio para educar a los padres, comunidades y comerciantes sobre el profundo daño social del juego clandestino en la vía pública. Si el Estado no asume la responsabilidad de informar al ciudadano para desincentivar este consumo desde la base social, el empresario formal que invierte, paga cánones y cumple la ley seguirá compitiendo en absoluta desventaja frente a una economía subterránea que opera con total impunidad. 

La integración de Conajzar a la DNIT fue presentada como un paso hacia una regulación más moderna y con mayores capacidades de control. Desde la visión de la Cámara, ¿qué balance hace de esta transición y cuáles fueron sus principales efectos sobre la industria hasta el momento?

El balance de la integración de la CONAJZAR a la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) es complejo y, hasta el momento, agridulce para el sector formal. Desde una perspectiva técnica, es innegable que vincular al regulador con la estructura de inteligencia fiscal del Estado eleva los estándares de control, formalización y trazabilidad, cerrando el cerco al lavado de activos. Sin embargo, el efecto colateral inmediato en la calle ha sido una presión fiscal y administrativa asimétrica: se audita con extremo rigor al operador legal —el que ya está registrado, tributa y es visible—, mientras el mercado clandestino sigue operando con alarmante soltura.

El gran desafío de esta transición es que la DNIT comprenda que nuestra industria posee una dinámica económica y operativa muy particular que no puede medirse con la misma matriz de un comercio tradicional. Si el nuevo modelo se reduce a una voracidad recaudatoria que ahoga los márgenes del empresario formal mediante trabas burocráticas, en lugar de utilizar toda esa nueva capacidad tecnológica y punitiva para perseguir la gigantesca evasión del juego ilegal, la reforma fracasará. El verdadero éxito de fusionar la CONAJZAR con la DNIT no se debe medir por cuánto más se le cobra al que ya paga, sino por cuántos operadores clandestinos se logran formalizar o erradicar del mercado.

«El gran desafío de esta transición es que la DNIT comprenda que nuestra industria posee una dinámica económica y operativa muy particular que no puede medirse con la misma matriz de un comercio tradicional».

Javier Balbuena, representante legal y vocero de CAJEPY.

Algunos actores del sector señalaron que el éxito de la reforma dependerá en gran medida de cómo se implemente la reglamentación y los futuros procesos licitatorios. ¿Qué expectativas tiene la Cámara respecto del rol que deberá desempeñar Conajzar para garantizar transparencia, competencia y seguridad jurídica?

Para responder con precisión técnica, es fundamental separar los ámbitos de competencia jurídica de cada vertical. En lo que respecta a los juegos electrónicos de azar tradicionales, su explotación es de carácter estrictamente municipal y la obtención de las licencias se rige por procedimientos administrativos locales. Sin embargo, la gran expectativa y el foco de atención de la Cámara hacia la CONAJZAR están puestos en el futuro proceso de licitación de los casinos online.

Esta es una vertical de altísima relevancia que en los próximos meses será minuciosamente analizada por el equipo jurídico y las mesas técnicas de CAJEPY. Nuestro objetivo institucional es evaluar este escenario para solicitar formalmente al regulador el establecimiento de condiciones de ingreso adecuadas, razonables y transparentes que garanticen una participación competitiva y equitativa de nuestros asociados en el rubro. Aguardamos que la CONAJZAR ejerza un rol previsible y técnico, y que valide la realidad operativa que el sector privado expone para asegurar pliegos licitatorios que resguarden la seguridad jurídica y la igualdad ante la ley.

«Nuestro objetivo institucional es evaluar este escenario para solicitar formalmente al regulador el establecimiento de condiciones de ingreso adecuadas, razonables y transparentes que garanticen una participación competitiva y equitativa de nuestros asociados en el rubro».

Javier Balbuena, representante legal y vocero de CAJEPY.

Pensando en los próximos tres años, ¿qué metas concretas se plantea CAJEPY y cómo imagina al mercado paraguayo de juegos electrónicos y apuestas online en términos de inversión, innovación y desarrollo regional?

En los próximos tres años, la meta de CAJEPY es consolidarse como un canal técnico de conversación público-privada de alta solvencia ante el regulador central y los municipios, articulando un trabajo estrictamente coordinado con los demás gremios para unificar criterios en beneficio de todo el sector. Dentro de esta agenda, nuestro principal énfasis estará en la urgencia de establecer criterios claros sobre el tipo de regulación específica que este modelo de juego tecnológico necesita, asegurando que las normativas se adapten con realismo a su verdadera dinámica operativa y financiera. Con este esfuerzo conjunto, proyectamos un mercado paraguayo saneado y a la vanguardia, donde la inversión legítima cuente con previsibilidad jurídica y acceso al sistema bancario mediante normas de cumplimiento adecuadas, demostrando la madurez institucional y la libre competencia necesarias para erigirse de forma definitiva como un gran polo de inversiones sostenibles.

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CAJEPY entrevista exclusiva juego online en Paraguay