El Supremo Tribunal Federal de Brasil comienza el análisis sobre la constitucionalidad de la prohibición de los juegos de azar

El STF retomará el debate sobre la Ley de Contravenciones Penales de 1941 y definirá si la prohibición de los juegos de azar continúa siendo compatible con la Constitución de 1988. La decisión tendrá repercusión general y podría orientar el criterio de todo el Poder Judicial brasileño.

Brasil.- El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil retomará hoy 5 de agosto un debate que podría marcar un nuevo capítulo para la industria del juego en el país: la Corte analizará si la prohibición de los juegos de azar establecida en la Ley de Contravenciones Penales de 1941 fue incorporada por la Constitución Federal de 1988 o si dejó de tener validez con el nuevo marco constitucional.

El proceso cuenta con reconocimiento de repercusión general, por lo que el criterio que adopte el STF deberá ser aplicado como referencia por todo el Poder Judicial brasileño.

El caso discute específicamente el artículo 50 de la Ley de Contravenciones Penales (Decreto-Ley 3.688/1941), que actualmente establece como contravención penal la explotación o mantenimiento de juegos de azar. La cuestión central es determinar si esa prohibición continúa siendo compatible con principios constitucionales como la libre iniciativa económica.

El recurso fue presentado por el Ministerio Público de Rio Grande do Sul contra una decisión de la Turma Recursal de los Juzgados Especiales Criminales del estado, que había considerado que la norma de 1941 podía entrar en conflicto con la Constitución vigente y había dejado de aplicar la sanción penal en determinados casos.

En la práctica, el STF no decidirá directamente la legalización de casinos, bingos, juego del bicho u otras modalidades actualmente prohibidas. El análisis estará limitado a establecer si la explotación de juegos de azar puede continuar siendo considerada una contravención penal bajo la legislación actual.

Si la mayoría de los ministros considera que la norma no fue recepcionada por la Constitución de 1988, los juegos de azar dejarían de estar considerados una infracción penal. Sin embargo, una eventual autorización para operar estas actividades seguiría dependiendo de una regulación específica aprobada por el Congreso Nacional y sancionada por el Poder Ejecutivo.

El debate adquiere especial relevancia en un momento de transformación del mercado brasileño del juego. Mientras las apuestas deportivas y los juegos online de cuota fija ya funcionan bajo regulación federal, otras modalidades tradicionales como los casinos físicos, los bingos y el «jogo do bicho» permanecen prohibidas.

El ministro Luiz Fux, relator del caso, destacó que la discusión supera los intereses particulares del expediente debido a sus consecuencias económicas, políticas, sociales y jurídicas. Según el magistrado, la divergencia generada en Rio Grande do Sul justificó la intervención del STF con alcance nacional.

La resolución también será observada por el sector privado y por los legisladores que impulsan una nueva regulación del mercado. En paralelo, el Senado brasileño mantiene pendiente de análisis el Proyecto de Ley 2.234/2022, que propone legalizar y establecer reglas para casinos, bingos, juego del bicho y otras modalidades de juego en el país.

Aunque el fallo no implica por sí mismo la apertura del mercado, la decisión del Supremo podría redefinir el marco jurídico sobre el que se sostiene la prohibición vigente desde hace más de ocho décadas y convertirse en un elemento clave para el futuro de la industria del juego en Brasil.

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Brasil Casinos en Brasil Proyecto de Ley 2234/22