El municipio chileno de Chillán continúa su lucha contra los casinos populares

El municipio de Chillán, en Chile, sigue intentando clausurar los llamados "casinos populares", que no cuentan con patentes habilitantes.
El municipio de Chillán, en Chile, sigue intentando clausurar los llamados "casinos populares", que no cuentan con patentes habilitantes.

Las autoridades de Chillán preparan estrategias legales para evitar el funcionamiento de los casinos populares.

Chile.- El enfrentamiento entre el Municipio de Chillán y los dueños de los casinos populares no tiene tregua. Ya fueron varias las estrategias empleadas por las autoridades del municipio chileno para evitar el funcionamiento de los establecimientos que no cuentan con licencias, pero ahora buscarán el apoyo de la ley. 

Ya son más de siete años de disputa entre la Municipalidad y los dueños de los locales populares de juegos de azar, solo hubo un breve período de paz producto de la pandemia. Pero en octubre 2021 se reavivó la polémica en torno a los casinos sin patente, luego de un operativo en el que se clausuraron una veintena de estos establecimientos. Sin embargo, a pesar de las medidas adoptadas por las autoridades, con fiscalizaciones semanales y clausuras, los recintos siguieron funcionando.

Esta semana, la situación fue tratada en el concejo municipal por el edil Rodrigo Ramírez, quien pidió convocar a fuerzas transversales para clausurarlos, basándose en un argumento estrictamente jurídico: “Lo que hacen está reñido con la ley”.

“Acá el municipio tiene una responsabilidad puntual ante este problema, y que tiene que ver con su rol de fiscalizador de las patentes. Estos casinos populares, como les llaman, son derechamente locales irregulares, y es en virtud de esas ilegalidades que deben ser detectadas, es que se tienen que clausurar”, dijo Ramírez.

El concejal explicó que, como es una batalla que lleva muchos años de litigios y jurisprudencia, los locatarios aprendieron a evitar algunas acciones municipales para poder seguir trabajando: “Por ejemplo, y tal como lo ha manifestado el propio alcalde, algunos dueños de estos locales, han establecido sus viviendas en los segundos pisos de los casinos, por lo que al figurar como residencia particular, ni Carabineros y mucho menos la inspección municipal puede acceder a fiscalizar sin orden judicial”, advirtió Ramírez.

El plan de Ramírez es retomar una mesa de trabajo en la que participen todas las reparticiones públicas cuyos alcances legales les permitan intervenir ante este fenómeno. En ese sentido, dijo que el punto de partida debería ser la Superintendencia de Casinos de Juegos (SCJ), que es la que puede identificar si las máquinas de los locales son máquinas de azar o destreza. 

Por otro lado, en la propuesta también contarían con la alineación de la Inspección del Trabajo y de Extranjería para revisar la situación legal de los empleados de estos casinos. Actualmente, y de manera paralela, la Unidad Jurídica Municipal se encuentra trabajando en la elaboración de una estrategia para conseguir el cierre de estos casinos y evitar su resurgimiento en el centro de la ciudad.

De acuerdo con lo expresado por la Oficina Municipal de Seguridad (OMSE), esta tarea de cerrar los locales que estén operando al margen de la ley es un trabajo que reviste diversas complicaciones. Una de las más importantes es que los dueños de estas salas están organizados y cuentan con abogados que lograron mantenerlos en actividad.

La abogada Pilar Gutiérrez, directora de la OMSE y administradora municipal, explicó que sí hay ciertas acciones como el que algunos dueños vivan en los locales, o la frecuente rotura de sellos, descerrajamiento de candados, deben ser investigadas por el Ministerio Público.

Gutiérrez también advirtió que los inspectores informaron que en los casinos mantienen personas en las esquinas para advertirles, vía radio, la presencia de Carabineros o de la Inspección Municipal: “ya han dado señales claras de estar operando como un asociación ilícita y que funcionan de manera organizada”, aseguró.

Tras años de pasar una y otra vez por una dinámica de clausuras y rotura de sellos, más una serie de litigios no siempre favorables para las autoridades, es que en la OMSE, creen que se está “frente a una materia de alta complejidad, por lo tanto ya estamos afinando las estrategias legales que nos permitan conseguir los cierres”, concluyó.

Camilo Benavente, alcalde de Chillán, había declarado respecto a la situación de los casinos populares: “Desde la Municipalidad hemos iniciado una campaña para conseguir el cierre definitivo. Hemos clausurado diversos recintos. Sin embargo, los locatarios han roto los sellos y candados, tal como ha sido su comportamiento histórico”.

La posición de los dueños de los locales

Luego de la clausura de octubre de 2021, el dueño de la sucursal Training Game, uno de los cerca de 20 casinos populares que hoy se cuentan en el casco comercial de Chillán, dijo: “Sabemos que aquí en Chillán no hay patente, hemos estado tramitando y viendo la posibilidad de hablar con alcalde para conseguirnos un permiso semestral, trimestral, como se estime, o algo donde nos pueda garantizar que podemos trabajar”.

En ese sentido, agregó que cree que las medidas de parte de la Municipalidad y los Carabineros son excesivas: “Está bien que ellos deben llevar un control en cuanto a todo lo que es los casinos aquí en Chillán, pero también podrían darse el tiempo necesario que nos regulen y nos registre”.

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