Causa Bruno Henrique: la defensa niega las acusaciones de amaño mientras se publican más indicios en su contra
Los mensajes del hermano del futbolista involucran a toda la familia y a un grupo de apostadores deportivos.
Brasil.- Luego de que Bruno Henrique, el delantero del Flamengo FC, fuera acusado de haber participado en el arreglo de un partido en conjunto con su familia en un partido del 2023, su defensa salió a desmentir las acusaciones este domingo 20 de abril y aseguró que el jugador jamás estuvo involucrado en actividades ilícitas.
El abogado del futbolista, Ricardo Pieri Nunes, afirmó en un comunicado: «Nunca estuvo envuelto en esquemas de apuestas. Por el contrario, considera que el negocio de apuestas debería sufrir cada vez más restricciones por las autoridades».
«Las distorsiones causadas por la interpretación y la difusión indebida de mensajes privados, sacados de contexto, se aclararán durante el proceso. El atleta confía en que el Poder Judicial, a su debido tiempo, corregirá la injusticia que se está cometiendo,» indica el comunicado que trascendió a través de las rede sociales.
En paralelo, y el mismo día de la defensa de Pieri Nunes, el programa brasilero Fantástico publicó un informe donde se muestras más conversaciones de WhatsApp donde el jugador habría transmitido información privilegiada a Wander, su hermano, quien luego la reenvió a un grupo de apostadores.
Otros mensajes también revelaron que Wander pidió un préstamo del número 27 del Flamengo: «El día que me diste la idea de la tarjeta, aposté R$3.000 (USD516,61) para ganar R$12.000 (USD2066,42). Pero hasta el día de hoy no ha pagado. Todo el dinero está ahí atascado».
La investigación también reveló que, hasta el día del partido, se realizaron 14 apuestas desde 13 cuentas diferentes, seis de las cuales fueron creadas el día antes del partido. La mayoría de las apuestas involucraban la famosa tarjeta amarilla para Bruno Henrique y tenían su origen en Belo Horizonte, la ciudad natal del jugador, lo que reforzó las sospechas.
Además del jugador, todos los presuntos apostadores fueron blanco de la operación, que indaga si se violó el principio de incertidumbre del resultado deportivo, un delito penado con dos a seis años de prisión.
La investigación, que también podría desembocar en una suspensión deportiva, se inició a partir de un aviso dado por la Unidad de Integridad de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
Por el momento, el Flamengo y su entrenador, Filipe Luís, defienden la presunción de inocencia del futbolista, que sigue entrenando y jugando para el equipo rojinegro.