Cómo sigue la causa contra Bruno Henrique del Flamengo por supuesto amaño de partidos
Las apuestas estaban a favor de que el futbolista brasileño recibiera una tarjeta amarilla en el encuentro frente al Santos, en 2023.
Brasil.- La Policía Federal brasileña comenzó una investigación formal contra el jugador del Flamengo Bruno Henrique por presuntos amaños de partidos en el campeonato local. Tras la revelación de ciertos chats de WhatsApp incriminatorios, el futbolista quedó imputado el pasado 14 de abril.
Si bien el jugador ya estaba en la mira de las autoridades brasileñas, y fue citado a declarar por la Comisión Parlamentaria de Investigación de Manipulación de Juegos y Apuestas Deportivas, ahora la acusación se intensificó con la publicación de estas conversaciones, que surgieron del celular del hermano del jugador, Wander Nunes Pinto Júnior.
Estos intercambios, que lo implican directamente en una red de amaños deportivos relacionados con las apuestas, llegan a más de 3.989. Si bien Henrique había eliminado de su teléfono una buena cantidad, los chats con su hermano tenía material sospechoso. Otros familiares de jugador también quedaron imputados, y se descubrió que habían hecho apuestas de más de R$1.000 (USD170,45).
En una de las pruebas, se puede leer como el jugador había acordado recibir una tarjeta amarilla durante un partido contra Santos por el Campeonato Brasileño de 2023. Además, fue muy llamativo un mensaje en el que Wander le pregunta a su hermano si “sería capaz de aguantar hasta la dicho encuentro sin recibir una tarjeta amarilla”.
La CPI de Apuestas citó a declarar al delantero tras la publicación del informe elaborado por la Asociación Internacional de Integridad de Apuestas (IBIA), entidad contratada por la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) para monitorear movimientos sospechosos en los partidos de fútbol. El documento revela que las maniobras sospechosas generaron un beneficio total de R$13.850 (USD2360,68), distribuidos en apuestas colocadas en tres plataformas distintas.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) recibió el informe en julio de 2024, aproximadamente nueve meses después del partido en cuestión. Por su parte, Bruno Enrique todavía no prestó declaraciones al respecto.