Canarias delimita zonas prohibidas para instalar casinos y salones de juego
Esta iniciativa busca alejar estos establecimientos de zonas escolares y frecuentadas por menores, además de alentar la competencia entre locales.
España.- El Boletín Oficial de Canarias publicó la Ley 2/2025, que introduce cambios urgentes en la Ley 8/2010 de Juegos y Apuestas con el objetivo de incrementar la protección de la infancia. La norma establece zonas de influencia alrededor de centros educativos y entre locales de juego.
La normativa indica medidas específicas para la industria del juego y las apuestas, orientadas principalmente a la protección de los menores de edad, con el fin de establecer un marco de actuación para limitar el acceso de menores.
La consejera de Presidencia, Nieves Lady Barreto, explicó que el objetivo es doble: proteger a los menores de entre 6 y 17 años y frenar la concentración de puntos de juego. El artículo 11, apartado 7, se reescribe para definir reglamentariamente una zona de influencia en la que no podrán ubicarse establecimientos de juego en las proximidades de colegios o centros de atención a menores. Esta prohibición se extiende también a bares y cafeterías que, aunque no tengan como actividad principal el juego, se encuentren en esa misma zona
Según el artículo 11 bis, los salones recreativos y de juegos no podrán instalarse a menos de 200 metros en línea recta de otro salón existente ni de una sala de bingo, medida calculada desde cada puerta de acceso. La única excepción aplica a locales situados en centros comerciales sin acceso directo a la vía pública: en ese caso, el límite entre salones en una misma planta se reduce a 75 metros. Estas restricciones serán retroactivas a 1 de enero de 2024, aunque no afectarán a los establecimientos ya autorizados, salvo en caso de traslados o modificaciones de licencia.
La ley entró en vigor al día siguiente de su publicación y conlleva un efecto inmediato en la protección infantil y en la ordenación urbana del ocio. Con esta regulación, Canarias refuerza su compromiso de impedir la normalización del juego en entornos escolares y desalentar la acumulación de locales de apuestas en determinadas zonas geográficas.
En los próximos meses, el gobierno canario desarrollará el reglamento de ejecución de estas distancias mínimas y coordinará con ayuntamientos y comunidad educativa para definir mapas de influencia y mecanismos de control. También se establecerán sistemas de sanciones para las infracciones y se habilitarán canales de denuncia ciudadana para garantizar el cumplimiento efectivo de las nuevas medidas.