André Gelfi, IBJR: “Cuanto más caro sea operar legalmente, mayor es la probabilidad de que las plataformas clandestinas ganen terreno”
El director consejero y cofundador del Instituto Brasileño de Juego Responsable explica cómo el combate al mercado clandestino de apuestas es más efectivo que elevar los impuestos del sector.
Entrevista exclusiva.- El Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) es una institución que representa más del 70 por ciento del mercado regulado de apuestas de cuota fija en el país. La entidad ha buscado dialogar con autoridades, reguladores y especialistas del sector de juegos para fortalecer el mercado brasileño. En los últimos meses, el gobierno federal propuso aumentar los impuestos para el sector con el objetivo de elevar la recaudación de las arcas públicas. Sin embargo, esta medida puede tener el efecto contrario y reducir la recaudación de impuestos, además de ampliar el número de plataformas clandestinas, según las instituciones que representan a las compañías de juegos online.
André Gelfi, director consejero y cofundador del IBJR, concedió una entrevista exclusiva a Focus Gaming News y explicó cómo la alta carga tributaria puede, además de perjudicar al sector de apuestas, crear un mercado menos seguro para los usuarios. El ejecutivo también propuso medidas para evitar estos problemas sin afectar la recaudación.
Con la reciente regulación, se estableció una nueva carga tributaria para el sector de apuestas. ¿Cuál es la posición del IBJR sobre esta estructura fiscal y qué impacto puede tener en la sostenibilidad y desarrollo del mercado regulado en Brasil?
La estructura tributaria definida para el mercado de apuestas en Brasil necesita alcanzar un equilibrio que permita competitividad, recaudación y protección del consumidor al mismo tiempo. El IBJR entiende que el país ya adopta una de las cargas más altas del mundo cuando se consideran todos los tributos incidentes sobre los operadores. Esto crea un riesgo real: cuanto más caro sea operar legalmente, mayor es la probabilidad de que las plataformas clandestinas ganen terreno, precisamente lo contrario de lo que se busca con la regulación.
La experiencia internacional es muy clara al mostrar que los mercados regulados solo logran prosperar cuando existe previsibilidad y cuando la carga fiscal no desincentiva la inversión. La posición del IBJR es que una tributación equilibrada es el camino para generar más recaudación a largo plazo, fortalecer la integridad deportiva y garantizar que el apostador elija siempre la plataforma licenciada, que ofrezca seguridad y control. No se trata de pagar menos impuestos, sino de crear un entorno regulado sostenible, que permita la expansión de una cadena económica ya relevante para el país.
«La estructura tributaria definida para el mercado de apuestas en Brasil necesita alcanzar un equilibrio que permita competitividad, recaudación y protección del consumidor al mismo tiempo».
André Gelfi, director consejero y cofundador del IBJR.
¿De qué manera la actual carga tributaria afecta la competitividad de los operadores licenciados frente a las plataformas no reguladas? ¿Cuáles son los principales desafíos que esto representa para canalizar a los jugadores hacia el mercado legal?
El Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) entiende que aún existe mucha desinformación sobre la verdadera carga tributaria que incide sobre el sector de apuestas regulado en Brasil. De acuerdo con las reglas establecidas por el Gobierno Federal, las empresas que ingresaron al mercado formal realizaron una inversión inicial de R$30m (US$5.6m) para obtener la autorización de operación.
Sobre la actividad, incide un modelo de tributación sobre el consumo, compuesto por 12 por ciento sobre la Receta Bruta de Juegos (GGR) —es decir, el valor apostado menos el retorno pagado a los jugadores— sumado a PIS, Cofins y contribución previsional, resultando en una carga total cercana al 25 por ciento sobre el consumo.
Además, las operaciones contribuyen con tributación sobre la renta, como el IRPJ y la CSLL, así como con la tasa de fiscalización y control, que también compone el costo regulatorio de la actividad.
El sector regulado debe generar R$6.850m (US$1.27m) en recaudación tributaria solo hasta septiembre de 2025, según datos actualizados de la Receita Federal, sin contar impuestos corporativos y contribuciones sociales, que financian áreas como deporte, turismo, seguridad y educación.
Por otro lado, otro estudio de LCA Consultoria, basado en una investigación del Instituto Locomotiva, promovida por el IBJR, muestra que el mercado clandestino de apuestas aún representa el 51 por ciento de todas las apuestas realizadas en Brasil, resultando en pérdidas anuales de R$10.800m (US$2bn) en recaudación. Estas plataformas no reguladas funcionan fuera de cualquier control, sin mecanismos de seguridad, protección de datos, integridad deportiva o garantías contra fraudes.
El IBJR defiende que el combate al mercado clandestino debe ser una prioridad nacional, con fiscalización efectiva, bloqueo de operaciones financieras y campañas de concientización sobre los riesgos del juego ilegal. Estudios muestran que por cada cinco puntos porcentuales de migración hacia el mercado regulado, el país puede recaudar R$ 1.100m (US$205m) adicionales por año, lo que refuerza la importancia de un modelo equilibrado de tributación que preserve la competitividad de los operadores licenciados y canalice a los jugadores hacia el entorno legal.
¿El gobierno comprende plenamente el potencial económico de la industria de juegos, o existe el riesgo de desincentivar inversiones en un sector que aún está en proceso de consolidación?
El IBJR, como cualquier entidad de clase, tiene entre sus atribuciones mantener un diálogo permanente y abierto con los órganos reguladores y autoridades competentes con el fin de aportar los puntos de un sector que fue recientemente regulado, tales como datos, estudios y análisis técnicos que contribuyan al mejoramiento del marco fiscal y regulatorio. Sin embargo, aún existen muchas dudas sobre el funcionamiento del mercado y las principales dificultades. Es un trabajo que el instituto ha realizado desde su creación para representar a sus miembros. Defendemos como institución que el Gobierno Federal siga la línea de países que tratan al sector como una industria en consolidación, capaz de generar beneficios económicos estructurales, y no solo ingresos puntuales para las arcas públicos, aprovechando lo que la industria representa en términos de innovación, desarrollo tecnológico, empleabilidad y apoyo al deporte y al entretenimiento.
Cuando el foco está solo en gravar y no en desarrollar, el resultado suele ser la retracción del mercado legal, la fuga de inversiones internacionales y el fortalecimiento del mercado ilegal, lo que no contribuye con la recaudación, no protege al consumidor y aún aumenta el riesgo de lavado de dinero y manipulación deportiva.
«Cuando el foco está solo en gravar y no en desarrollar, el resultado suele ser la retracción del mercado legal, la fuga de inversiones internacionales y el fortalecimiento del mercado ilegal».
André Gelfi, director consejero y cofundador del IBJR.
¿El IBJR ha mantenido un diálogo abierto con las autoridades para discutir el marco fiscal? ¿Cuáles son los principales puntos que el Instituto busca presentar al gobierno para garantizar un entorno de negocios saludable y competitivo?
Como se mencionó anteriormente, es nuestro rol mantener ese diálogo abierto con las autoridades competentes. El sector de apuestas regulado ya se consolidó como un importante vector de recaudación y desarrollo económico.
Según datos actualizados de la Receita Federal, entre enero y septiembre de 2025, el Gobierno Federal recaudó R$6.850m (US$1.278m) en contribuciones tributarias y sociales provenientes de las empresas de apuestas. A este valor se suman más de R$2.300m (US$429m) en concesiones pagadas por los operadores licenciados para obtener sus autorizaciones. De acuerdo con la proyección de LCA Consultoria Económica, este monto podrá llegar a R$10.000m (US$1.867m) hasta el final de este primer año de regulación del sector, con recursos destinados a áreas estratégicas como Salud, Seguridad Pública, Deporte y Educación. Estos números refuerzan el peso económico y social de una industria que, en poco tiempo, pasó a contribuir significativamente al país.
El Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) defiende que elevar aún más la carga tributaria de las empresas que operan dentro de la ley no fortalece el mercado recién regulado. Por el contrario, abre espacio para el avance de las plataformas clandestinas, que financian el crimen organizado y el lavado de dinero, reduce la competitividad de las operadoras licenciadas y, al final, expone al apostador a riesgos mayores, tales como estafas y fraudes.
Nuestra petición está en fortalecer la fiscalización, garantizar equilibrio regulatorio y mantener un entorno competitivo, que son los factores generadores de recaudación sostenible, protección al apostador y combate efectivo al mercado clandestino.
En toda América Latina, otros gobiernos nacionales están intentando imponer políticas tributarias más agresivas sobre el sector de juegos. ¿Esto refleja una tendencia regional de ver el juego principalmente como fuente de recaudación, en vez de como una industria a ser desarrollada?
La regulación del sector fue un paso fundamental y demuestra que el gobierno reconoce la importancia de formalizar y fiscalizar las apuestas deportivas. Sin embargo, aún existe el riesgo de que decisiones tributarias o regulatorias tomadas sin el debido análisis de impacto terminen desincentivando inversiones, precisamente en este momento en que la industria se está estructurando en Brasil.
Es una cadena económica que aún está siendo construida y que depende de estabilidad, seguridad jurídica y competitividad para atraer capital y generar resultados expresivos para el país. El sector está listo para cooperar con las autoridades, ofreciendo datos, experiencias internacionales y soluciones para que Brasil tenga un mercado regulado fuerte, con combate efectivo al ilegal, protección al consumidor y crecimiento sostenible. El desarrollo responsable de esta industria puede contribuir de forma significativa a la economía, al deporte y al consumidor brasileño.
En este contexto, ¿cuáles son los principales riesgos para los mercados emergentes? ¿Y qué lecciones puede ofrecer el caso brasileño a otros países de la región que están considerando regular la actividad?
El debate sobre la carga tributaria del sector de juegos no es exclusivo de Brasil. En varios países de América Latina y del mundo, los gobiernos han buscado aumentar impuestos sobre el segmento, viéndolo muchas veces solo como fuente de recaudación. Esta tendencia, sin embargo, puede generar distorsiones y producir el efecto contrario al esperado: reducción de la recaudación y crecimiento del mercado clandestino.
El caso de los Países Bajos, país europeo, ilustra de forma clara los riesgos de este enfoque. El aumento de la tributación sobre el mercado de apuestas, implementado recientemente, resultó en una caída del 25 por ciento en la recaudación bruta del sector regulado, generando pérdidas de EUR200m en recaudación anual e incentivando la migración de apostadores a plataformas no licenciadas. La experiencia demuestra que políticas fiscales desequilibradas tienden a fragilizar el mercado regulado y minar los avances conquistados en la formalización y en la protección del apostador.
Italia también vivió un escenario similar, tras adoptar una prohibición total de publicidad y patrocinios relacionados con apuestas. La medida, que tenía como objetivo contener la ludopatía, terminó produciendo el efecto opuesto: aumentó la migración a sitios ilegales, redujo la capacidad de fiscalización y privó al deporte de cientos de millones de euros en ingresos. Además de no proteger a los consumidores vulnerables, la política que está siendo revisada debilitó el propio mercado regulado y comprometió la credibilidad de las operaciones licenciadas.
La experiencia internacional refuerza que el mejoramiento constante de la regulación, y no la supertributación, es el camino para el fortalecimiento del sector, garantizando seguridad jurídica, previsibilidad y beneficios sociales y económicos a largo plazo.
«La experiencia demuestra que políticas fiscales desequilibradas tienden a fragilizar el mercado regulado y minar los avances conquistados en la formalización y en la protección del apostador».
André Gelfi, director consejero y cofundador del IBJR.