El presidente de Eslovaquia veta las reformas a la Ley de Juego
El presidente Peter Pellegrini ha expresado su preocupación por la protección del consumidor y el impacto social.
Eslovaquia.– El presidente de Eslovaquia, Peter Pellegrini, vetó las reformas sobre el juego que habían sido recientemente aprobadas por el poder legislativo, devolviendo el proyecto de ley al Consejo Nacional para su revisión. Argumentó su decisión con motivos de protección al consumidor y las posibles consecuencias sociales de los cambios propuestos.
El proyecto de ley presentado busca liberalizar el mercado de juegos de azar en línea, ampliando al mismo tiempo el control regulatorio e introduciendo nuevos criterios de concesión de licencias para las empresas operadoras. De haberse aprobado, la norma habría permitido la entrada de operadores nacionales y extranjeros de casinos y apuestas en línea. Además, incluía ajustes en los mecanismos de recaudación fiscal y mayor jurisdicción de la Oficina de Regulación del Juego (ÚRHH).
El Gobierno reconoció la necesidad de actualizar la ley, pero señaló que la propuesta no ofrece protecciones suficientes frente a los posibles peligros asociados al juego. El presidente también cuestionó el proceso legislativo, alegando que varias enmiendas fueron aprobadas sin un debate parlamentario adecuado. Además, expertos y organizaciones civiles advirtieron que no establecía límites claros a la publicidad ni medidas suficientes para proteger a menores y personas vulnerables.
El Parlamento deberá ahora decidir si anula el veto presidencial, decisión que requerirá mayoría absoluta. En caso de aprobarse, la ley entraría en vigor en 2026.
La situación actual en Eslovaquia
El ministro de Deportes y Turismo, Rudolf Huliak, propuso incorporar restricciones adicionales a los operadores, prohibiéndoles promover el juego entre beneficiarios de asistencia social, deudores fiscales o personas con pensiones alimenticias sin pagar. También planteó que la lotería estatal TIPOS canalice parte de los ingresos del sector hacia proyectos públicos y sociales.
En paralelo, el Movimiento Eslovaquia continúa impulsando un aumento de las tasas aplicadas a los locales de juego físicos, criticando la decisión del gobierno de reducir el monto propuesto de EUR 9.300 a EUR 4.400 por máquina tragamonedas y 6.000 por terminal de video.
Los diputados Michal Šipoš y Július Jakab sostienen que esta rebaja fiscal implicará una pérdida estimada de EUR 52 m para el Estado y beneficiará a los grandes operadores, a quienes acusan de “extorsionar a la población eslovaca”, dado que el gasto promedio por jugador se habría cuadruplicado.