Portugal le dio a Polymarket 48 horas para cesar sus operaciones en el país
El SRIJ ordenó a la empresa cerrar tras registrar apuestas sobre la elección presidencial del país.
Portugal.- El regulador portugués del juego, SRIJ, ordenó a Polymarket, la plataforma de predicciones basada en tecnología blockchain, que cese su actividad en el país en un plazo de 48 horas, tras detectar un fuerte incremento de operaciones vinculadas a las elecciones presidenciales celebradas el domingo.
De acuerdo con información de Rádio Renascença, el volumen de apuestas relacionadas con la votación del 18 de enero habría superado los EUR 103 m. Ante esta situación, el Serviço de Regulação e Inspeção de Jogos (SRIJ) confirmó que la plataforma no dispone de autorización para ofrecer servicios de apuestas en Portugal y, por lo tanto, está operando al margen de la normativa vigente.
Polymarket funciona como un mercado de predicciones, en el que los usuarios compran y venden participaciones asociadas a posibles resultados de eventos del mundo real, incluidos procesos políticos, competiciones deportivas y otros acontecimientos de actualidad.
Sin embargo, la legislación portuguesa prohíbe expresamente las apuestas sobre eventos políticos. Según la ley de juego online aprobada en 2015, únicamente están habilitadas las apuestas deportivas, los juegos de casino y las carreras de caballos.
“El sitio web no está autorizado para ofrecer apuestas en Portugal, ya que la legislación nacional prohíbe las operaciones de apuestas relacionadas con eventos políticos, tanto nacionales como internacionales”, señaló el regulador.
Por el momento, Polymarket continúa siendo accesible desde territorio portugués, aunque el SRIJ no descarta ordenar a los proveedores de internet el bloqueo del sitio en los próximos días. Otras plataformas de predicción, como Kalshi, Myriad y Limitless, también permanecen disponibles en el país.
Fundada en 2020, Polymarket enfrenta restricciones regulatorias en más de 30 jurisdicciones, entre ellas Singapur, Rusia, Bélgica, Italia y, más recientemente, Ucrania. Mientras algunos países optaron por incluir la plataforma en listas negras, otros, como Francia, permiten el acceso únicamente en modalidad de “solo lectura”, sin posibilidad de realizar operaciones.