Poceada misionera, los trucos para llevártela

Poceada misionera, los trucos para llevártela

De cara al Oberá, las Caratas y la inmensidad de las tierras coloradas del norte argentino, la Poceada misionera es de los juegos oficiales de azar más estimados por sus habitantes al momento de destinar dinero real a la apuesta. Un juego clásico, de toda la vida, y un favorito para el entretenimiento con amigos o familia porque representa lo mejor del bingo costumbrista.

Este juego de provincia tan conocido en Argentina, uno de los más jugados en diversas ciudades, comenzó hace relativamente poco. A comienzos de los 90 fue cuando se oficializó en su versión poceada, legalizado desde un inicio por la Quiniela de Misiones.

La manera de jugar la quiniela misionera es eligiendo 8 números de un total que va del 00 al 99. Estos van a sorteo y salen en pizarra 20 posiciones que completan la jugada de ese día, repartiendo premios a los aciertos de 8, 7 y 6 números del cartón, ahora también con 5 aciertos. Otorga un pozo acumulado y se juega 1 vez cada jornada.

Buena parte de la popularidad de la quiniela nocturna misionera está en sus premios fabulosos que pone en juego cada noche, pero también en lo accesible a nivel económico para su población y sobre todo trabajadores que son los que más van por la misionera, pudiendo hacer apuestas desde apenas $50 en adelante. Y otro porcentaje de acierto está en lo menos complejo que parece a simple vista poder acercarse a ganar sus premios, gracias a los aciertos hasta el número 5 que propone en cada jugada.

Tómbola misionera, los mejores tips para ganarla

También llamada tómbola misionera, este atrapante juego que mucho se parece al estilo bingo tradicional de los argentinos y de muchos otros países, conserva intacta en esa variante de juego algunas posibilidades más de ganar que otros juegos de lotería, afirman los que saben, porque solo se trataría de averiguar mediante cálculos cuánto tardaría en salir un número.

Para ganar una jugada de azar de tómbola es preciso que las cifras salgan en la tabla de la jugada y no es necesario que lo hagan todos. De esta forma, las posibilidades crecen. Una buena manera de observarlo es la siguiente: si se eligieran 6 números y se acertaran 5, también se estaría ganando al menos una pequeña parte del premio, devolviendo la inversión. Claro que, siempre será mayor si se aciertan más números.

Sea que se juegue la quiniela matutina misionera o las otras, uno de los más resultones sistemas para intentar acercarse a las posibilidades reales de ganar, consiste en seguir la Ley del Tercio, una modalidad muy utilizada que consiste en apostar a 3 números de 2 cifras hasta los 10 premios que salgan en la pizarra del sorteo.

Para comenzar, se debe tomar como punto de partida los 3 últimos sorteos de esa quiniela favorita que se juega con regularidad. Es decir, analizar los sorteos anteriores. Luego, entre estos, hay que dar con los números de 2 cifras que salieron repetidos 2 veces. De esta manera, el o los que se reiteran deben ser dejados de lado siempre que se repitan en alguno de los 2 sorteos anteriores. Continuar eligiendo el mayor y el menor de los que quedan, y para finalizar, optar por un neutro que no se haya repetido en los 3 sorteos pasados para completar el método. A partir de ahí se empieza la progresión hasta completar la pizarra.

Teniendo a las matemáticas como aliadas, o basándose solo en consideraciones afectivas o cabuleras, la tómbola y quiniela misionera es uno de los juegos que más oportunidades reparte entre sus habitantes aun fuera de sus fronteras, y más oportunidades, gracias a sus características de bingo y variedad de aciertos hasta los 5 que la ponen a la cabeza de la consideración popular.