Nueva suspensión en el Hipódromo de La Plata: el conflicto con jockeys y cuidadores no cede
Las autoridades denuncian intransigencia de los trabajadores y advierten sanciones, mientras la actividad hípica sigue paralizada por la disputa sobre la atención médica.
Argentina.- El Hipódromo de La Plata seguirá sin actividad debido a la suspensión de una nueva reunión turfística programada para el día de hoy, martes 1 de abril. La decisión, anunciada a través de las redes sociales del establecimiento, se fundamentó en la «intransigencia demostrada por parte de los representantes de la Asociación Unificada de Jockeys y Cuidadores«, según expresó la administración encabezada por Mariano Cowen. Este nuevo capítulo agrava un conflicto que mantiene paralizada la actividad hípica en el tradicional predio platense desde hace más de dos semanas, con negociaciones estancadas y tensiones en aumento.
El origen de la disputa se remonta al pasado 18 de marzo, cuando el jockey Juan Pintos, de 26 años, sufrió una violenta caída durante el Premio «La Paiva», una carrera de 1.000 metros. El accidente dejó al corredor con múltiples fracturas y un cuadro de neumotórax, pero la demora de casi 30 minutos en su traslado médico desató la indignación de sus colegas. Desde entonces, jockeys, vareadores y cuidadores han alzado la voz para exigir una cobertura médica privada inmediata en caso de emergencias, rechazando el sistema de atención en hospitales públicos que propone el Hipódromo, dependiente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) de Buenos Aires.

En un intento por destrabar el conflicto, las autoridades presentaron el viernes 28 de marzo una propuesta que incluye ambulancias de alta complejidad durante vareos y carreras, un seguro por accidentes con cobertura de hasta AR$9m (USD8.407) para gastos médicos, AR$24.000 (USD22) diarios por renta hasta 300 días en caso de incapacidad temporal, y AR$36m (USD33.628) por invalidez o fallecimiento. Además, se contempla la creación de un fondo especial para gastos médicos, rehabilitaciones y farmacia, junto con atención en hospitales públicos. Sin embargo, la Asociación Unificada se negó a aceptar la oferta: según el Hipódromo, los representantes no solo rechazaron llevarse una copia del documento, sino que también se negaron a firmar su recepción.
El punto de quiebre, según las autoridades, radica en la insistencia de los trabajadores en ser derivados al Hospital Español u otras instituciones privadas en caso de accidentes, una demanda que choca con los lineamientos del Instituto. «La continuidad de este pedido se contrapone con las políticas que sostiene esta administración«, afirmaron en un comunicado, subrayando que el sistema actual está respaldado por Provincia Seguros y coordinado con la Dirección de Manejo de Emergencias Sanitarias.
El conflicto no es nuevo, pero su escalada reciente ha puesto en jaque a toda la industria hípica local. Desde el 20 de marzo, cuando los trabajadores iniciaron un paro tras el accidente de Pintos, las suspensiones se han sucedido casi sin interrupción. El jueves 20 de marzo una masiva protesta frente a la Gobernación provincial y la sede del IPLyC marcó un pico de tensión, con cientos de manifestantes exigiendo respuestas inmediatas. Hubo empujones con la policía y críticas directas a Cowen, a quien acusan de desoír reclamos históricos como el deterioro de la infraestructura, los atrasos en los premios y, sobre todo, la falta de un sistema de emergencias adecuado.
A finales de la semana pasada, el Hipódromo intentó retomar las actividades. El jueves 27 de marzo, tras una semana de paro, se corrió una primera carrera sin público en las tribunas y con pocos caballos en la pista. Sin embargo, la jornada se suspendió poco después por la ausencia de jockeys dispuestos a competir, y las reuniones previstas para el fin de semana también fueron canceladas. «Ante la falta de ratificaciones de los compromisos de monta, la reunión queda suspendida», fue el escueto mensaje.
Frente al estancamiento, las autoridades del Hipódromo han endurecido su postura. A partir de este martes 1 de abril, y durante los días jueves 3 y viernes 4, los jockeys y jockeys aprendices deberán presentarse en la secretaría de la Comisión de Carreras, de 9 a 12 horas, para firmar el protocolo de atención y derivación médica ofrecido. Quienes no cumplan y participen en actividades hípicas enfrentarán sanciones provisionales, que también podrían extenderse a los cuidadores que les asignen montas. La medida, que entrará en vigor el próximo lunes 7 de abril, busca forzar una resolución, aunque el gremio ya ha calificado esta exigencia como una «provocación«.
La suspensión indefinida de las carreras no solo afecta a los trabajadores directamente involucrados, sino también a toda la cadena económica que depende del turf en La Plata: desde los apostadores y aficionados hasta los criadores, entrenadores y empleados del predio. En el ámbito deportivo, la interrupción del calendario amenaza con retrasar competencias clave y erosionar la confianza en una institución que históricamente ha sido un emblema de la ciudad.
Mientras tanto, el Instituto Provincial de Lotería y Casinos, bajo la dirección de Gonzalo Atanasof, ha intentado mostrar avances en otros frentes, como el desarrollo de una nueva aplicación para los hipódromos bonaerenses anunciada semanas atrás. Sin embargo, estas iniciativas quedan opacadas por el conflicto actual, que pone en duda la capacidad de la gestión para «poner al turf de cara al futuro», como prometió Atanasof.
Con las partes atrincheradas en sus posiciones y sin un horizonte claro de diálogo, el Hipódromo de La Plata sigue sumido en un impasse. Se espera que con el correr de los días alguna de las partes comience a ceder y a tender puentes de diálogo para ponerle fin al conflicto.