Lula da Silva reúne a ministros y sectores de la sociedad para evaluar nuevas medidas sobre las apuestas en Brasil

La reunión en el Palacio del Planalto duró cerca de cuatro horas. Foto: Presidencia de Brasil.
La reunión en el Palacio del Planalto duró cerca de cuatro horas. Foto: Presidencia de Brasil.

El presidente brasileño convocó a ministros, especialistas y representantes de distintos sectores al Palacio del Planalto para analizar los efectos de la expansión de las apuestas online. El Gobierno considera que la regulación y fiscalización implementadas hasta ahora no fueron suficientes y evalúa nuevas medidas. El presidente afirmó que ya tiene “dos tercios de la decisión tomada”.

Brasil.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reunió a integrantes de su Gobierno, especialistas y representantes de distintos sectores de la sociedad para discutir el impacto de las apuestas online y definir posibles nuevas acciones sobre la actividad. El encuentro ocurre pocos días después de que el propio presidente afirmara que la actividad debía ser «prohibida».

El encuentro, que se extendió durante aproximadamente cuatro horas, estuvo centrado en las consecuencias económicas y sociales del crecimiento del mercado, con especial atención al endeudamiento de las familias, la salud pública, la protección de los menores y las conexiones entre operaciones ilegales y el crimen organizado.

Al finalizar la reunión, Lula afirmó que el Gobierno lleva tiempo analizando cómo abordar el problema y señaló que ya tiene “dos tercios de la decisión tomada”, aunque no precisó cuáles serán las medidas ni confirmó si entre las alternativas se encuentra una eventual prohibición de las apuestas online.

El mandatario explicó que la convocatoria tuvo como objetivo escuchar a distintos sectores de la sociedad antes de adoptar una decisión. Según Lula, el Gobierno busca evaluar el impacto de la actividad a partir de la experiencia de la población y no únicamente desde su propia percepción.

La ministra jefa de la Casa Civil, Miriam Belchior, sostuvo durante el encuentro que las medidas implementadas hasta ahora para regular y fiscalizar el mercado no están siendo suficientes. “Nos hemos ocupado de regular y fiscalizar, pero esto no está siendo suficiente”, afirmó la funcionaria.

Uno de los principales puntos analizados por el Gobierno fue el impacto de las apuestas sobre los ingresos de los hogares brasileños. Lula vinculó el crecimiento de la actividad con las políticas destinadas a aumentar el poder adquisitivo de las familias y sostuvo que parte de esos recursos estaría siendo destinada a las apuestas.

En este contexto, el Gobierno presentó datos sobre la utilización de la plataforma federal de autoexclusión. Más de 1,2 millones de personas ya solicitaron bloquear su acceso a las plataformas autorizadas, según la información expuesta durante la reunión.

El ministro de Salud, Alexandre Padilha, presentó además las acciones que el Gobierno está desarrollando para abordar los problemas relacionados con el juego desde el sistema público de salud. Según el funcionario, el Ministerio de Salud elaboró una guía para identificar y tratar los casos asociados al juego problemático y abrió inicialmente 20.000 plazas para capacitar a profesionales. La demanda llevó a convocar otras 20.000 plazas.

El Gobierno también amplió la capacidad de atención psicológica. Según Padilha, el servicio pasó de unas 600 atenciones mensuales a una capacidad de 100.000 atenciones por mes, con la posibilidad de alcanzar hasta dos millones de consultas. El ministro planteó además que las políticas sobre publicidad de las apuestas podrían adoptar un enfoque similar al utilizado por Brasil para restringir la promoción de productos de tabaco.

La reunión también abordó las operaciones vinculadas con plataformas no autorizadas y posibles conexiones con organizaciones criminales. De acuerdo con los datos presentados por el Ejecutivo, 37 empresas fintech fueron notificadas por movimientos financieros relacionados con apuestas ilegales. Además, las investigaciones desarrolladas por el Ministerio de Hacienda y la Policía Federal apuntan a esquemas que podrían haber movilizado hasta R$50bn (US$9,7bn).

El ministro de Deportes, Paulo Henrique Cordeiro, también expresó una posición crítica respecto del impacto de la actividad, pese a reconocer que su cartera recibe recursos provenientes del sector. Según el funcionario, aproximadamente R$500m (US$96,6m) ya habían sido transferidos al deporte durante el primer semestre.

Entre las alternativas planteadas durante el encuentro aparecieron restricciones a la publicidad y al marketing, mayores controles sobre las plataformas y límites a los montos apostados. También se mencionó la posibilidad de adoptar medidas más drásticas sobre el funcionamiento del mercado.

Lula adelantó que el Gobierno continuará discutiendo el tema en los próximos días y que se realizará una nueva reunión para avanzar en la definición de las medidas.

El sector regulado cuestionó su ausencia

Las entidades que representan al mercado regulado criticaron que las empresas de apuestas no hayan sido convocadas al encuentro. La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), la Asociación de Mujeres de la Industria del Gaming (AMIG) y la ABRAJOGO cuestionaron el carácter unilateral del debate y reclamaron participación en futuras instancias.

Las asociaciones también señalaron la ausencia de la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) del Ministerio de Hacienda, organismo responsable de la regulación y fiscalización del mercado.

Las entidades solicitaron que cualquier discusión sobre nuevas medidas incluya a los representantes del sector regulado y se base en datos técnicos y oficiales.

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