Los operadores de casinos buscan expandirse en Francia

Todos los grandes grupos franceses de casinos tienen puesta su mirada en Marbella.
Todos los grandes grupos franceses de casinos tienen puesta su mirada en Marbella.

El objetivo es conseguir clientes más jóvenes y Marsella estaría siendo una buena ciudad para comenzar a perfilarse.

Francia.- Los operadores de casinos franceses están tratando de expandir sus negocio en busca de clientes más jóvenes, más allá de sus históricos emplazamientos en las zonas turísticas de moda del país. La ciudad portuaria de Marsella está dando los primeros pasos. Esta industria que prosperó a pesar de una estricta regulación y una prohibición centenaria en la capital, París, tiene ahora en la mira a grandes centros urbanos en los que antes no eran bienvenida.

Con los gobiernos locales, que actualmente deben hacer frente a problemas de liquidez, en busca de más ingresos, el impuesto sobre los casinos de tragamonedas se volvió un ingrediente muy atractivo para estas administraciones. Esta situación está ayudando a las empresas a conseguir un punto de apoyo fuera de las ciudades con resorts y spas como Deauville, en la costa norte de Francia, a la que han sido confinados los casinos desde que el juego fue legalizado en 1907.

En un cambio de sentido político, el alcalde de Marsella, Jean-Claude Gaudin, acaba de abrir el camino para una operación de casinos en esa ciudad portuaria mediterránea de más de 800 mil residentes, donde uno de cada cuatro se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Gaudin anunció a principios de esta semana que iba a ser lanzada una oferta pública para licenciar un operador de casinos en el territorio.

Como Francia, el resto de Europa se esfuerza por mantener a raya los gastos públicos, y el impulso para reducir el déficit está poniendo la financiación de los gobiernos locales bajo una creciente presión y aumentando el atractivo que genera la imposición tributaria de los casinos. De acuerdo con la federación de la industria de casinos, los impuestos pagados por estas empresas, en su mayoría son gravámenes sobre las tragamonedas y otros tipos de máquinas con estas características.

Más de la mitad del espacio a los 22 casinos de JOA -dijo- ahora se dedica también a actividades no esencialmente de juego, y agregó que la diversificación era vital. Partouche, el grupo de casinos más grande del país, inició la construcción de un casino al aire libre en la histórica ciudad naviera de La Ciotat, cerca de Marsella, donde la mayor parte de un gran espacio al aire libre se llenará con máquinas tragamonedas.

Todos los grandes grupos de casino están mirando a Marsella, donde el cambio de política del alcalde Gaudin está inspirado en parte, por estudios que muestran que un nuevo casino podría crear 500 puestos de trabajo, y contribuir con 10 millones de euros por año para las finanzas públicas de la ciudad. El último bastión es París, donde no hay casinos permitidos dentro de la capital o en cualquier lugar dentro de un radio de 100 km bajo, de acuerdo a la ley que data de 1907.