Los clubes de la Serie A de Italia encabezan la iniciativa para revocar la prohibición de los patrocionios de casas de apuestas
Buscan revertir el Decreto Dignidad de 2018 para recuperar ingresos y competitividad frente a las grandes ligas europeas
Italia.- Un gran cambio en lo que refiere a legislación deportiva se avecina en Italia. Los clubes de la Serie A, liderados por su presidente Ezio Simonelli, han intensificado sus esfuerzos para que la Cámara de Diputados revoque la prohibición de patrocinios de empresas de apuestas en el fútbol, establecida en 2019 por el Decreto Dignidad de 2018. Esta norma, impulsada por la coalición entre la Lega Nord y el Movimiento 5 Estrellas (M5S), ha sido señalada por los equipos como una de las principales causas de su pérdida de competitividad financiera en el ámbito europeo, con un costo estimado de EUR 100m para el fútbol italiano.
El pasado 5 de marzo, la Comisión de Cultura del Senado italiano aprobó una resolución que abrió la puerta al debate sobre esta restricción, limitada exclusivamente a los patrocinios deportivos y no a la prohibición general de publicidad de apuestas. Ahora, la decisión recae en los diputados, quienes deberán determinar si se redacta un nuevo «Decreto sobre Patrocinios de Juego» para anular o modificar esta medida. Las negociaciones iniciales estarán a cargo del viceministro de Economía y Finanzas, Maurizio Leo, y el ministro de Deportes, Andrea Abodi, en colaboración con Simonelli y otros representantes de la liga.
Los clubes argumentan que el veto, implementado sin un proceso legislativo adecuado según sus críticas, ha generado una caída de ingresos combinada de EUR 350m en la temporada 2023/2024, afectando su capacidad para competir con gigantes europeos como la Premier League inglesa, donde los patrocinios de apuestas representan cerca del 55 por ciento de los acuerdos comerciales. «La prohibición no ha reducido la adicción al juego como se pretendía, pero sí ha debilitado gravemente a nuestros equipos», señalan desde la Serie A.
Abodi ha propuesto una solución intermedia: imponer una tasa del 1 por ciento sobre las apuestas deportivas para financiar la modernización de estadios, el desarrollo del fútbol femenino y mejoras en las instalaciones de base y los sistemas juveniles. Esta iniciativa busca equilibrar los beneficios económicos con la responsabilidad social, aunque aún no hay un cronograma definido para la revisión legislativa.
Sin embargo, la propuesta no está exenta de controversia. El Movimiento 5 Estrellas y el Partido Democrático (PD) han criticado la posible derogación, recordando que el Decreto Dignidad se diseñó para proteger a los ciudadanos del aumento de la ludopatía. Asociaciones católicas también han alzado la voz en los medios nacionales, advirtiendo sobre los riesgos. Por otro lado, sus defensores sostienen que la medida no solo ha fracasado en su objetivo, sino que ha alimentado el crecimiento del mercado ilegal de apuestas.
Mientras el gobierno evalúa el próximo paso, el fútbol italiano ve en esta reforma una oportunidad para revitalizar su economía y fortalecer su posición en Europa. Con una licitación de nuevas licencias de juego en línea en curso hasta el 30 de mayo de 2025, la resolución final podría marcar el inicio de una nueva era para el deporte en Italia.