La alcaldesa de Viña del Mar declaró que buscará que el casino de Enjoy siga operando
Macarana Ripamonti aseguró que el complejo proceso de rescisión de contrato pone en peligro los puestos de trabajo de mas de 600 empleados.
Chile.- La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, volvió a hacer referencia a la renuncia anticipada de Enjoy a su permiso de operación del Casino de Viña del Mar señalando que trabajarán para que el casino siga operando y para proteger a los trabajadores, Por su parte, Enjoy permanecerá en el recinto hasta 2028 tras la aprobación del Consejo Resolutivo de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ).
Ripamonti calificó el proceso como “complicado” y comunicó que la municipalidad ya está trabajando con abogados para explorar todas las acciones posibles para asegurar la continuidad del servicio y proteger a los más de 600 empleados del casino.
El gobernador regional, Rodrigo Mundaca, fue el único que votó en contra de la renuncia de Enjoy, y pidió que los futuros oferentes cumplan las mismas condiciones materiales que la operadora actual. Por otro lado, se sumó a la preocupación de Ripamonti e informó que se convocará a reuniones con los trabajadores para abordar la situación y proteger empleos.
La renuncia de Enjoy
Enjoy solicitó renunciar anticipadamente a su permiso de operación y el Consejo Resolutivo de la SCJ aprobó esta solicitud el pasado 18 de agosto por mayoría de votos. La jefa comunal indicó que la única forma de perder la licencia, es por una contravención grave de las obligaciones. Sin embargo, la Superintendencia creó un acápite especial en el reglamento, permitiendo la renuncia anticipada.
El artículo 46 bis establece una modalidad de renuncia excepcional que puede aplicarse tres años después de la aprobación del permiso. Durante ese plazo el casino que opte por esta renuncia debe continuar operando cumpliendo todas sus obligaciones económicas, legales y reglamentarias.
Entre esas obligaciones están el pago de la oferta económica a la municipalidad correspondiente, el pago del IVA y del impuesto por entradas y el impuesto específico al juego, cuyo beneficio va directamente a la municipalidad y al gobierno regional, manteniéndose además las garantías exigidas por la oferta económica.
Esta modalidad busca asegurar la continuidad operacional del casino. Sin embargo, si no se diseña y fiscaliza correctamente el proceso, existen riesgos como la pérdida de ingresos municipales significativos, desempleo para trabajadores del casino, y la posibilidad de que la adjudicación favorezca a actores con ventajas estructurales, lo que ya es motivo de crítica por parte de autoridades locales.