Investigan a un jugador de la NBA por posible manipulación de resultados y arreglo de estadísticas
Las sospechas de apuestas ilegales y amaño vuelven a golper a la competición más importante de basquet en el mundo.
Estados Unidos.- Malik Beasley, el base de los Detroit Pistons, está actualmente envuenlto en una investigación encabezada por la Fiscalía de Distrito de Estados Unidos por supuestas apuestas vinculadas a partidos de la NBA y a “prop bets”, que son apuestas sobre estadísticas individuales muy comunes en el país, durante la temporada 2023-24.
Si bien hasta el momento no se presentó ninguna acusación formal, la investigación obligó a paralizar las negociaciones que Beasley mantenía con los Pistons para renovar su contrato por tres años y USD42m, dejando en el aire su estatus de agente libre de élite para este verano. Su abogado, Steve Haney, recuerda que “una investigación no es una acusación” y subraya el derecho de su cliente a la presunción de inocencia.
Beasley llega a esta situación tras tener una campaña muy positiva con Detroit, en la que promedió 16,3 puntos, 2,6 rebotes y 1,7 asistencias con un 41,6 por ciento en triples. Sin embargo, el inusual volumen de apuestas sobre sus estadísticas individuales, detectado ya en casa de apuestas desde enero de 2024, disparó las alarmas y motivó la apertura de la investigación.
Este escándalo resuena con el caso de Jontay Porter, exjugador de los Toronto Raptors, quien fue expulsado de por vida en 2024 tras admitir apuestas ilegales y el uso de información privilegiada. El 17 de abril se le prohibió de por vida seguir jugando en la NBA y sus ligas asociadas, siendo el primer jugador en activo que se le suspende por este motivo desde Jack Molinas en 1954.
La NBA, consciente del peligro que suponen estas prácticas para la integridad de la competición, declaró su total cooperación con las autoridades federales y reitera sus estrictas normas internas que prohíben cualquier participación de jugadores o personal en apuestas sobre partidos o prop bets.