Incertidumbre por tragamonedas en aeropuerto

Se instalaron, con dudoso permiso, 150 máquinas tragamonedas en el aeropuerto de Puerto Rico.
Se instalaron, con dudoso permiso, 150 máquinas tragamonedas en el aeropuerto de Puerto Rico.

Empresas operadoras de juegos aseguran que es una violación a la ley nacional.

Puerto Rico.- Por la fatal disminución de ingresos en los juegos de azar de Puerto Rico, el gobierno decidió incentivar la industria con la instalación de 300 máquinas tragamonedas en el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín de Puerto Rico,  Isla Verde, en el distrito de Carolina. La propuesta había comenzado en junio de este año, y se llevó a cabo recientemente con una fuerte oposición. En principio, hay 150 máquinas y próximamente llegarán otras 150.

A pesar de que la gran cantidad de máquinas de Aristocrat se repartió por las terminales A, B y C del aeropuerto, las autoridades aseguraron que no significarán un problema para el flujo regular de viajeros. El presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Representantes, Angel Matos García, defendió la instalación de las tragamonedas, ya que considera que indefectiblemente generarán una importante entrada de dinero para el Estado.

“Es una nueva oportunidad de recaudos para el país, no compiten con los casinos y la Compañía de Turismo necesita hasta el último centavo para seguir promocionando el destino”, añadió García. La medida, sin embargo, fue rechazada por el coordinador del área norte de operadores de máquinas de videojuegos en la isla, Aníbal Villafañe. El titular asegura que el proceso no fue aprobado por la Legislatura y que no tiene confianza en el Departamento de Justicia, porque “fueron parte del documento de reglamento fantasma que está circulando” para regular la instalación en el aeropuerto.

El organismo pedirá una investigación al próximo presidente del Senado. Por otro lado, trabajadores del aeropuerto levantaron reparos en las redes sociales porque protestan por la eliminación de decenas de butacas para los pasajeros que están en espera para abordar sus vuelos para ubicar las máquinas tragamonedas.