Impuesto al juego en Brasil: continúa la puja y el Congreso retira su apoyo
El sector de apuestas espera que la presión ejercida logre mantener la tasa en niveles que no comprometan su dinamismo ni incentiven la informalidad.
Brasil.- Empresarios del rubro de apuestas e integrantes del Congreso de la Nación se manifestaron completamente en contra de la propuesta del gobierno de aumentar el impuesto aplicado sobre el Gross Gaming Revenue (GGR) del 12 por ciento al 18 por ciento. El presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, se vio forzado a reconsiderar y retirar su apoyo al incremento impositivo tras mantener un diálogo con representantes del sector.
El endurecimiento fiscal forma parte de un paquete de medidas destinado a recaudar alrededor de R$ 10.000m (USD 1.800 m) en 2025. El aumento del “impuesto al juego” representaría R$ 300m (USD 54,6 m) de ese total, según las estimaciones del ministro de Hacienda, Fernando Haddad. No obstante, los operadores de apuestas argumentan que dicho incremento comprometerá la competitividad de las plataformas reguladas, abriendo paso a un mayor crecimiento del mercado ilegal.
Según dos fuentes, el senador Ciro Nogueira, exjefe de Gabinete en la administración de Jair Bolsonaro, se posicionó como figura clave en la resistencia contra el incremento de impuestos. En contraste, Hugo Motta, quien asumió la presidencia de la Cámara en 2025, se vio obligado a retractarse de su postura incial tras infravalorar la intensidad de la presión que se manifestó en el ambiente legislativo.
Según el proyecto, las nuevas reglas entran en vigor a partir del 1 de octubre, cuatro meses después de la publicación de la medida. No obstante, como ocurre con toda medida provisional, las propuestas aún deben ser aprobadas por el Congreso Nacional en un plazo de hasta 120 días para que no pierdan su vigencia.
En una nota conjunta, entidades como ABRAJOGO, ABFS, AIGAMING, ANJL, IBJR e IJL se manifestaron en contra de la medida. Los grupos argumentan que el sector ya enfrenta una de las cargas tributarias más altas del mundo y que un aumento comprometería su viabilidad económica.