Galicia: los casinos de Comar y Egasa repuntan después de la crisis

Los datos del Ministerio muestran que el margen de juego en las mesas creció un 8,7 por ciento.
Los datos del Ministerio muestran que el margen de juego en las mesas creció un 8,7 por ciento.

Después de ocho años de recesión y caída, los locales de juego gallegos afrontan un positivo volumen de negocio que se había venido a menos durante la crisis.

España.- Es una buena noticia, los casinos gallegos de Comar y Egasa crecen por primera vez en ocho años. Las compañías afrontan la apertura de las nuevas salas del Casino Atlántico y el Casino de A Toxa con un volumen de negocio que se había reducido a la mitad durante la crisis.

En la memoria anual del ejercicio 2015 publicada recientemente por la Dirección General de Ordenación del Juego, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, se retrató un escenario más optimista para los casinos gallegos de Comar y Egasa respecto al curso anterior. Aunque, vale aclarar,  no tan positivo si se comparan los datos con los primeros años de la crisis económica.

En el curso 2015, el Casino Atlántico de Comar y el Casino de A Toxa, que gestiona Cirsa en asociación con Egasa, han dejado de caer, se han tomado un respiro, marcando un ligero ascenso en la mayoría de datos. Las cifras conjuntas de ambos centros muestran que suben los visitantes, los ingresos de las mesas, los márgenes de juego, las cantidades jugadas y hasta las propinas. Es la primera vez que sucede desde 2007. Desde aquel año hasta 2015, el volumen de negocio no dejó de caer, hasta prácticamente reducirse a la mitad.

Los datos del Ministerio muestran que el margen de juego en las mesas creció un 8,7 por ciento, hasta los 2,6 millones. El drop –la cantidad de dinero depositada por los jugadores en cada mesa– creció un 7,9 por ciento, hasta los 13,7 millones. La cantidad jugada en máquinas de azar experimentó descensos, pero provocado por una reducción de las unidades, pues si en 2014 había 40, a cierre del año siguiente eran sólo 27 las disponibles. Pese al recorte, las cantidades jugadas apenas se redujeron, manteniéndose en los 7,5 millones (400 mil euros menos), mientras que el margen de juego se situó en los 1,51 millones.