Furor por el Cónclave: las apuestas se disparan a la espera del nuevo Papa
Si bien la mayoría de las apuestas se realizan de manera ilegal, se cree que ya superaron a las competiciones deportivas más importantes.
Vaticano.- El pasado miércoles 7 de mayo se cerraron las puertas de la Capilla Sixtina y comenzó el Cónclave en el la Santa Sede para elegir al nuevo Papa luego del fallecimiento de Francisco, el pasado 21 de abril. A partir de esa misma fecha, se popularizó el proceso de elección y se desató un insólito fenómeno: las casas de apuestas activaron la propuesta para que se juegue entre los nombres del posible sucesor.
Este Cónclave se inició con una sola votación, y seguirá los días subsiguientes con cuatro rondas diarias, dos a la mañana y dos a la tarde, hasta que la chimenea largue el característico humo blanco que indicará que alguno de los cardenales obtuvo los dos tercios de los apoyos de sus pares y se convierta en el 267º Sumo Pontífice.

El furor por las apuestas del próximo Papa llegó a un punto en el que superó los juegos por la Europa League y el campeonato de pilotos de Fórmula 1, según se ve en las estadísticas.
Sam Eaton, gerente del Reino Unido para Oddschecker, una plataforma en línea que analiza probabilidades en deportes, eventos y otros mercados de apuestas, declaró para la CNN: “Hay un gran nivel de interés a nivel mundial. No creo que hayamos tenido un mercado como este donde tantos países estén interesados en ver las probabilidades”.
Sin embargo, esta novedad hizo sonar varias alertas en el mundo, debido a que este tipo de apuestas son ilegales en muchos país. En Estados Unidos, por ejemplo, no están permitidos los juegos que estén relacionados con eventos globales. La Asociación Americana de Juego (AGA) explicó en 2013, cuando tuvo el lugar el cónclave tras la renuncia de Benedicto XVI, que en los Estados Unidos está prohibido apostar a la elección de un Papa.
En Italia, el epicentro del evento, tampoco está permitido este juego, y las apuestas registradas provienen completamente del sector informal. Es ilegal apostar en cuestiones que tengan que ver con lo religioso, incluida la elección del Sumo Pontífice.
En un mercado más regional, Brasil tampoco permite este tipo de apuestas a pesar de ser un país con mucha prescencia católica. Según el artículo 3º de la Ley 14.790, solo se permiten apuestas en eventos reales relacionados con competiciones deportivas o juegos virtuales en línea, quedando prohibidas las apuestas sobre eventos de otra naturaleza, como los políticos o religiosos.
En cuanto a los nombres que suenan como posibles sucesores, el cardenal Pietro Parolin encabeza las preferencias. Otros candidatos mencionados son Pierbattista Pizzaballa (Italia, actualmente en Jerusalén), Matteo Zuppi (arzobispo de Bolonia), Luis Tagle (Filipinas) y Mario Grech (Malta). Todos cuentan con experiencia pastoral y fuerte compromiso social, especialmente con los sectores más vulnerables.