Escándalo por apuestas en el fútbol turco: la Justicia ordena prisión preventiva para 11 jugadores
Luego de que la Federación llevara adelante su propia investigación, la justicia turca avanzó con los procesos legales.
Turquía.- La Justicia turca ordenó prisión preventiva para once futbolistas en el marco de la investigación por apuestas ilegales que involucra a jugadores, árbitros y dirigentes de distintas categorías. Entre los jugadores detenidos se encuentran figuras de la liga profesional, mientras que el proceso penal y disciplinario sigue abierto con nuevos arrestos y medidas cautelares dictadas por la Justicia.
La Fiscalía General de Estambul envió a prisión preventiva a 20 de las 35 personas detenidas el pasado viernes en relación con la investigación. Entre los implicados figuran futbolistas como Mert Hakan Yandaş (Fenerbahçe) y Metehan Baltacı (Galatasaray), así como el expresidente del Adanaspor, Murat Sancak. Asimismo, el presidente del Eyüpspor, Murat Özkaya, y varios árbitros continúan en prisión a la espera de juicio, cuya fecha aún no se ha fijado.
La investigación, originada por sospechas de apuestas ilegales y posibles maniobras para influir en resultados, también se extendió a árbitros, directivos y jugadores de distintas divisiones. Inicialmente, la Federación Turca de Fútbol (TFF) había remitido por su propia cuenta a más de 1.024 futbolistas al Comité Disciplinario Profesional (PFDK) en noviembre, y en esta semana se sumaron otros 27 implicados, alcanzando 47 jugadores bajo investigación por participación en apuestas al menos en una ocasión.
Los casos más resonantes fueron los de Eren Elmali y Metehan Baltaci, jugadores del Galatasaray, que admitieron haber apostado años atrás, aunque sin involucrar partidos propios ni de su club. Elmali recibió 45 días de suspensión y Baltaci fue sancionado con nueve meses. Por otro lado, Alassane Ndao, del Konyaspor, fue expulsado de las competencias.
La nómina de árbitros también se amplió: a los 152 inicialmente remitidos al PFDK se sumaron 22 más, incluyendo de categorías superiores. Desde fines de octubre, decenas de jueces y delegados fueron suspendidos.
El presidente de la TFF, Ibrahim Haciosmanoglu, defendió los allanamientos, investigaciones y las decisiones disciplinarias, subrayando que las acciones se realizan “por el futuro, por un fútbol moral y ético”, y señaló que el avance de las operaciones generó un ambiente de presión en el fútbol turco.