El Ministerio de Finanzas de Estonia frena la baja de los impuestos al juego online
El ministerio insiste en que los operadores de juego dirigidos al extranjero deberán ser sometidos a una rigurosa verificación.
Estonia.- El Ministerio de Finanzas cuestionó los planes del gobierno de coalición de Estonia para reducir los impuestos al juego con el objetivo de convertir al país en un centro de igaming capaz de competir con Malta. El ministro de Finanzas, Jürgen Ligi, subrayó el riesgo político que implican las exenciones fiscales para la industria y señaló que las reformas deben encontrar un equilibrio entre competitividad y responsabilidad.
El Partido Reformista y Eesti 200 acordaron reducir gradualmente el impuesto al juego online en Estonia en un 0,5 por ciento anual, con la meta de alcanzar una tasa final del 4 por ciento en 2028. Esta medida revertiría la reforma fiscal del año anterior, que había elevado el impuesto del 5 al 6 por ciento sobre las apuestas netas.
El diputado reformista Madis Timpson, presidente del Comité de Asuntos Jurídicos, afirmó que “podríamos convertirnos realmente en un paraíso del juego remoto”, haciendo referencia a la posición actual de Malta.
Sin embargo, el Ministerio de Finanzas le restó importancia a esos planes, comprometiéndose a evaluar todos los riesgos económicos antes de aprobar cualquier reducción fiscal en el sector del juego. “No podemos simplemente bajar las tasas impositivas y esperar que la inversión llegue. Nuestra credibilidad depende de la supervisión, de los flujos de dinero trazables y de la cooperación con socios internacionales”, afirmó Ligi.
La propuesta surge tras un informe de la Unidad de Inteligencia Financiera (FIU) que identificó un número creciente de incidentes relacionados con el lavado de dinero vinculados a operadores de juego que atienden mercados transfronterizos. La viceministra del Tesoro, Evelyn Liivamägi, insistió en que el Ministerio no respaldará “ninguna reducción fiscal que debilite la supervisión o aumente la exposición a delitos financieros.
“El objetivo de Estonia no es convertirse en un blanco fácil para el capital no regulado. Los cambios fiscales solo pueden justificarse si tenemos la certeza de que los operadores han sido plenamente verificados: sus licencias, sistemas informáticos, pagos y registros de cumplimiento deben cumplir con los estándares más exigentes”, señaló.
Este proceso de verificación podría ralentizar el crecimiento de Estonia como posible centro de igaming. Los operadores orientados al extranjero también enfrentarán auditorías estrictas de licencias y obligaciones de reporte, advirtió Liivamägi.