El IPLyC entrega un kit educativo a la Escuela Especial 66 de Oberá
El material, orientado a la actividad física, la motricidad y el aprendizaje, fue llevado por el Programa IPLyC Social Inclusivo.
Argentina.- El equipo del Programa IPLyC Social Inclusivo viajó el miércoles a Oberá para entregar un kit educativo a la Escuela Especial 66. El paquete incluyó elementos complementarios para actividad física y motricidad, aprendizaje y cognición, ingenio y construcción, además de un juego sensorial que la institución destinará a las tareas del aula y recreación de los estudiantes.
La directora del establecimiento, Silvana Soledad Romero, agradeció al Instituto y describió la reacción de los chicos al recibir la donación: «No podían creer cuando vieron la cantidad de elementos que nos trajeron, que son muy importantes para el uso cotidiano. Estoy sumamente agradecida, fue algo inesperado».
La Escuela Especial 66 funciona desde 2017, tras fusionarse con el Centro de Educación Especial 5, y atiende actualmente a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Cuenta con 98 alumnos de nivel primario, que asisten de lunes a viernes en dos turnos, de 7.30 a 11.30 y de 13 a 17, y reciben contenidos adaptados a sus necesidades.
Romero explicó que la escuela cubre desde primero hasta séptimo grado y que, además, brinda apoyo escolar en establecimientos comunes de la ciudad. Remarcó las dificultades cotidianas de la institución: «Esta es una escuela que necesita muchas cosas porque todo lo conseguimos sumando, viendo quién puede donar. Esta entrega va a beneficiarnos en la educación de los chicos, por eso considero que es una excelente iniciativa, muy favorable. Quedamos sumamente contentos con la visita».
La directora afirmó que la escuela continuará «trabajando siempre tratando de brindar una buena educación, una educación de calidad». Según Romero, la comunidad de Oberá valora especialmente el trabajo de las escuelas especiales en un contexto de mayor diversidad de discapacidades: «Cada vez estamos con más discapacidades, muchas que antes no se conocían. Ahora tenemos estos nuevos desafíos que afrontar como escuela especial. Es un trabajo en conjunto entre la familia, la comunidad, la escuela, que se logra con mucha paciencia».