Dos organizaciones impugnan la concesión de la licencia de casino de Hard Rock en Tarragona
La plataforma Aturem Hard Rock y la entidad ecologista Gepec han presentado dos recursos administrativos contra el complejo.
España.- El megaproyecto de Hard Rock para Tarragona vuelve a estar en el foco del conflicto luego de que la plataforma Aturem Hard Rock y la entidad ecologista GEPEC-EdC presentaran dos nuevos recursos administrativos contra la licencia concedida en 2018. Cabe recordar que la empresa busca instalar y explotar un casino en el complejo de ocio proyectado en las localidades de Vila-seca y Salou.
A través de un comunicado, las dos organizaciones señalaron que la empresa «no tiene la propiedad, ni la disponibilidad, ni ningún acuerdo vigente para hacer la compra» de los terrenos, en relación con el punto 5.1.11 de las bases del concurso público. En concreto, lo que hace referencia a que la promotora debe acreditar el derecho de acceso a la propiedad del suelo.
En ese sentido, el presidente de GEPEC-EdC, Xavier Jiménez, aseguró: «La licencia es la única certeza del proyecto que hay, porque no existen ni contratos de compra de los terrenos válidos, ni un plan urbanístico aprobado».
Por su parte, Anna Recasens, portavoz de la plataforma Aturem Hard Rock, dijo: «Pudieron acceder -a la licencia- porque había un acuerdo entre Incasòl, Hard Rock y la Caixa. El gobierno de Pere Aragonès pone de manifiesto que los contratos están caducados y que no tienen acceso a los terrenos».
Las organizaciones dan por hecho que la vía administrativa no prosperará, pero avanzan que luego recurrirán a la jurisdicción contencioso-administrativa, donde creen que se les dará la razón, lo que, en su opinión, supondría «la estocada definitiva» al complejo.
En el documento presentado a la directora general de Tributos y Juego, las organizaciones recuerdan las cartas intercambiadas entre Incasòl y la Caixa, donde la entidad bancaria negaba que tuviera ningún compromiso con la Generalitat para venderle los terrenos a la administración para que, después, ésta, los transfiriera a Hard Rock.
También remarcan que el Govern anula la orden de compraventa y que, paralelamente, insta al Incasol a rehacer los acuerdos con las partes.
Por último, citan el informe del gabinete jurídico de la Generalitat, en el que los letrados admiten que los contratos de opción a compra sobre los que se asentaba la disponibilidad de los terrenos por parte de la empresa estaban caducados. Este informe jurídico también cuestiona «la capacidad del Incasol» para traspasar la disponibilidad de los terrenos a Hard Rock.
Por todo ello, ambas entidades reclaman que «se revoque la autorización a Hard Rock de la instalación y explotación de un casino de juego por incumplimientos de los requisitos».
Ya pasó más de una década desde que la Generalitat de Cataluña presentó con bombos y platillos la construcción del Barcelona World, un megacomplejo de entretenimiento y juegos que se ubicaría en las jurisdicciones de Salou y Vila-Seca, en la provincia de Tarragona. La idea de la construcción del megacomplejo nació en 2012. Precisamente los alcaldes de ambas localidades fueron los últimos en referirse al desarrollo del complejo que desde hace 12 años ha avanzado poco y nada y ha dividido a la política por sus posiciones a favor y en contra del proyecto.
Problemas y apoyo
En enero de este año, el Parlamento catalán aprobó la proposición de ley para modificar la fiscalidad de los centros recreativos turísticos, con el apoyo de PSC, ERC, los Comuns y la CUP, la abstención de Aliança Catalana (AC), y el rechazo de Junts, PP y Vox.
La proposición, que afectará al mencionado proyecto Hard Rock, mantiene los impuestos actuales al juego, que para los casinos con más volumen de negocio es del 55 por ciento, y elimina la rebaja hasta el 10 por ciento que se aprobó en 2014, que entraría en vigor cuando se iniciaran las actividades del juego y apuestas en el megacomplejo operado por Hard Rock.
La consejera de Economía y Hacienda, Alícia Romero, defendió el megaproyecto señalando que tiene «muchos elementos positivos» en ámbitos como el turismo de reuniones, negocios y congresos y enfatizando que «no es solo un casino».
En una entrevista en Catalunya Ràdio, Romero declaró que la decisión de si el Hard Rock continúa o no adelante después del cambio fiscal está en manos de los inversores del proyecto. «Veremos qué deciden con el aumento de la fiscalidad, nosotros tendremos que trabajar con ellos en función de la decisión que tomen», aseguró y agregó que desde el gobierno defienden este proyecto porque creen que hay elementos positivos, como el turismo de reuniones o de negocios.
Por su parte, el gobierno de Salou manifestó su apoyo al proyecto de Hard Rock para establecer un megacomplejo con casino en las jurisdicciones de Salou y Vila-Seca, en la provincia de Tarragona. El Pleno del Ayuntamiento de Salou votó a favor de una moción que expresa su apoyo a la aprobación definitiva del Plan Director Urbanístico (PDU) y al desarrollo del megaproyecto de Hard Rock. La propuesta, presentada por los grupos municipales Sumem per Salou-PSC, PP y Ara Pacte Local, contó con el voto favorable de estos grupos, mientras que ERC, VOX y USAP se abstuvieron.