Desarticulan un casino clandestino en Cataluña
Las autoridades encontraron mesas de poker y mahjong, fichas y hasta apostadores jugando en el momento del allanamiento.
España.- La Policía Local de Santa Coloma de Gramenet desmanteló un salón de juego clandestino en el barrio del Fondo, Barcelona, durante el fin de semana. El establecimiento operaba sin licencia ni autorización administrativa, incumpliendo la normativa catalana sobre juegos y apuestas.
En el interior del local, los agentes policiales hallaron mesas preparadas para partidas simultáneas de póker y mahjong, fichas en movimiento y toda la infraestructura necesaria para manejar altas sumas de dinero al margen de cualquier control oficial.
El operativo policial constató que el responsable del local había creado un ecosistema de juego sin haber solicitado nunca permisos. Toda la estructura encontrada en el lugar, desde mobiliario adaptado, logística organizada hasta jugadores en plena actividad, sirve como una clara prueba del delito. Ante esta situación, los agentes levantaron un acta que ya fue remitida al Departament d’Urbanisme, encargado de valorar las sanciones administrativas que podrían imponerse al propietario.
Más allá del cierre del espacio, la legislación vigente establece que organizar juegos de azar sin autorización no se limita a una infracción administrativa. El Código Penal contempla sanciones económicas y penas de prisión que van desde seis meses a dos años para quienes promuevan o gestionen este tipo de actividades ilícitas.
Otro caso en Canarias
Autoridades de la Policía Nacional, parte de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Las Palmas, en coordinación con el Cuerpo General de la Policía Canaria y la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social, desmantelaron un casino ilegal que operaba oculto en el subsuelo de un restaurante asiático en la zona Puerto–Canteras de la capital grancanaria.
La investigación se inició a finales del año pasado, luego de detectar un movimiento inusual de ciudadanos asiáticos que salían de madrugada del sótano del establecimiento. Este comportamiento levantó sospechas de posibles actividades vinculadas a la trata de personas con fines de explotación sexual y laboral. Durante meses se mantuvo un dispositivo de vigilancia que permitió constatar un flujo nocturno especialmente intenso los fines de semana.
Las pesquisas identificaron al propietario del restaurante como responsable del espacio subterráneo, que funcionaba como un casino ilegal, confirmando así la existencia de un segundo foco de juego clandestino en territorio español.