Brasil pone en marcha la suba gradual de impuestos a las apuestas online
La nueva ley eleva la alícuota sobre el GGR al 13 por ciento en 2026 y prevé aumentos sucesivos hasta alcanzar el 15 por ciento en 2028, en un contexto de creciente presión fiscal y advertencias del sector sobre el avance del mercado ilegal.
Brasil.- Entró en vigor el nuevo esquema de aumento impositivo para el sector de apuestas de cuota fija en Brasil, tras la sanción de la Ley Complementaria nº 224 por parte del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La norma, publicada en el Diario Oficial de la Unión el 26 de diciembre de 2025, establece una suba gradual del impuesto aplicado sobre la facturación bruta de las operadoras, el Gross Gaming Revenue (GGR).
Hasta 2025, la alícuota se ubicaba en el 12 por ciento. Con la nueva legislación, el impuesto pasó al 13 por ciento en 2026 y aumentará al 14 por ciento en 2027, hasta llegar al 15 por ciento en 2028. Según el Ministerio de Hacienda, la medida apunta a reforzar la recaudación federal y a acompañar el crecimiento del mercado de igaming, que hoy se encuentra entre los cinco más grandes del mundo.
La ley introduce además un cambio relevante en materia de control y fiscalización. A partir de ahora, los bancos y las instituciones de pago que procesen transacciones vinculadas a casas de apuestas sin licencia podrán ser responsabilizados tributariamente, una vez notificados por el Gobierno. El mismo criterio se aplicará a personas físicas y jurídicas que realicen publicidad de plataformas clandestinas.
El aumento impositivo forma parte de un paquete más amplio de medidas fiscales que incluye la reducción del 10 por ciento en incentivos tributarios para otros sectores de la economía. De acuerdo con estimaciones oficiales, el conjunto de estas disposiciones permitiría una recaudación adicional superior a los R$20.000m (US$3.700m).
Sin embargo, la nueva carga tributaria generó preocupación entre las empresas de apuestas reguladas, que advierten sobre el impacto que una presión fiscal creciente podría tener sobre la competitividad del mercado regulado. A la suba ya implementada se suman, además, al menos otros tres proyectos en trámite en el Senado que buscan incrementar aún más los impuestos sobre la actividad.
Desde el sector sostienen que los cambios frecuentes en las reglas del juego, especialmente en materia tributaria y publicitaria, generan inseguridad jurídica y favorecen el crecimiento de operadores ilegales. “Propuestas como la CIDE-Bets, que buscan gravar directamente al apostador, crean un desincentivo al mercado legal y terminan fortaleciendo al clandestino”, señaló André Gelfi, director consejero y cofundador del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR).
Gelfi advirtió también que una carga impositiva desproporcionada puede empujar a los usuarios hacia plataformas no reguladas, donde no existen garantías de protección al consumidor. “Cuando el operador licenciado pierde competitividad, el apostador migra a sitios ilegales. Lo mismo ocurre con restricciones publicitarias mal calibradas: limitan a quienes cumplen la ley, mientras el clandestino sigue operando sin controles”, afirmó.