El Foro de la Industria de Brasil lanzó una propuesta para crear un impuesto selectivo al juego
El proyecto busca elevar un 15 por ciento el valor de cada apuesta, y dirigiría los ingresos a la salud y educación del país.
Brasil.- El Foro Nacional de la Industria, coordinado por la Confederación Nacional de la Industria (CNI), lanzó el martes 28 un manifiesto titulado «Pela tributação das bets» que propone crear un impuesto selectivo específico para las apuestas en línea denominado Cide‑Bets, con un valor del 15 por ciento sobre el total apostado, que deberá cobrarse en el momento de la apuesta.
El documento plantea que parte de los recursos recaudados se destine a iniciativas en salud y educación. Ricardo Alban, presidente de la CNI, declaró que la idea es garantizar «equilibrio y justicia tributaria para quien invierte en el futuro de Brasil». La propuesta se inspira en tributos ya aplicados a productos como el cigarrillo y las bebidas alcohólicas y busca equilibrar la carga fiscal entre distintos segmentos de la economía.
Según la CNI, mientras el sector productivo enfrenta una carga tributaria elevada, el mercado de apuestas digitales paga mucho menos impuestos y además sustrae recursos de la economía real. Se estima que, si se aprobase durante este año, la Cide‑Bets podría recaudar R$8.500 m (US$1.5m) en 2026, antes de ser sustituida en 2027 por el impuesto selectivo previsto en la reforma tributaria.
El manifiesto además tiene como punto extra el objetivo de desalentar el juego problemático. Con la nueva alícuota, una apuesta de R$10 costaría R$11,50 para quien tenga saldo en cuenta en plataformas digitales. La CNI estima que, con ese aumento del costo inmediato, el volumen total de apuestas caería de R$70.000m a R$56.600m por año.
El sector industrial cuenta con el respaldo de la opinión pública, según un estudio del Instituto Locomotiva, que revela que el 81 por ciento de los brasileños considera injusto que las casas de apuestas paguen menos impuestos y el 83 por ciento defiende una tributación uniforme. Los datos también reflejan la creciente preocupación social: cerca de 34 millones de brasileños apostaron en casinos o plataformas en línea, legales o ilegales, y el 59 por ciento asegura conocer a alguien endeudado por el juego.