Angelici deberá pagar por el robo en Mendoza

El IPJyC responsabilizó por el robo a la firma del vicepresidente de la AFA.
El IPJyC responsabilizó por el robo a la firma del vicepresidente de la AFA.

El IPJyC informó que los 3 millones de pesos serán descontados a la empresa que tiene la concesión, propiedad del presidente de Boca Juniors.

Argentina.- La investigación por el robo de 3 millones de pesos (casi $200 mil dólares) al Casino de Mendoza, de la localidad provincial de Tupungato, avanza y hay cuatro personas demoradas. Además, desde el Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC) señalaron que el dinero se le descontará a la empresa de Daniel Angelici Betec S.A., que tiene la concesión del lugar.

La responsable por la seguridad interna del casino es la empresa concesionaria del actual vicepresidente de la Asociación del Fútbol Argentino, por lo que el IPJyC apunta que el monto robado le será descontado. Josefina Canale, titular del ente regulador del juego en Mendoza, declaró: “Tenemos un fallo de la Corte de Mendoza dándonos la razón en ese aspecto el año pasado, con una situación similar ocurrida en el anexo de Tunuyán”.

La seguridad interna del casino está contratada por la misma empresa que es propietaria de las máquinas tragamonedas, por lo cual la responsabilidad recaería sobre la firma del hoy vicepresidente de AFA. “(Los $2.800.000 robados) es más o menos la ganancia que tiene por mes y le será descontado, especificó la funcionaria.

Los principales sospechosos son por ahora dos guardias de seguridad del casino, uno del servicio técnico y un empleado de tesorería. El juez Oscar Balmes les tomó a los cuatro declaración indagatoria por ser “los únicos que tenían acceso a la tesorería”, según acusa la IPJyC.

La principal hipótesis presentada por Canale es que el robo forma parte de una venganza de los trabajadores del casino que cerrará sus puertas el próximo 24 de abril. La teoría surge al conocerse que ni las puertas ni la caja de seguridad, de donde se robó el dinero, fueron violentadas. Además, los cables de las cámaras de seguridad fueron cortados minutos antes del hecho.

Canale señaló que habían “advertido de manera informal que este tipo de cosas podían llegar a suceder. Es obligación de las empresas aumentar sus protocolos de seguridad”. Este argumento se basa en hechos similares en el pasado en casinos de Eugenio Bustos y La Consulta.