Secuestran 70 tragamonedas en Tapachula

Las máquinas tragamonedas en México están prohibidas por ley.
Las máquinas tragamonedas en México están prohibidas por ley.

Tras un operativo realizado en el mercado Sebastián Escobar, la Fiscalía Regional decomisó 70 slots que funcionaban en la ciudad chiapaneca.

México.- La Fiscalía Regional decomisó este sábado 70 máquinas tragamonedas tras un rápido operativo en el mercado Sebastián Escobar de la ciudad de Tapachula, Estado de Chiapas. El procedimiento se suma a la innumerable cantidad de allanamientos que se han realizado en México durante las últimas semanas para combatir el uso de este tipo de máquinas de juego alrededor del país.

Tras una reunión que integraron agentes de diferentes organismos en la fiscalía de Distrito Fronterizo Costa, que se realizó durante la mañana, los elementos se dispusieron a trasladarse al primer cuadro de Tapachula para intervenir en los locales que ofrecían las máquinas de juego ilegales conocidas como “mini casinos”.

Un fiscal del Ministerio Público se presentó mediante un oficio de investigación en los comercios y ordenó el levantamiento de las máquinas tragamonedas, que fueron trasladadas a la fiscalía de distrito en el boulevard Akishino para ser puestas a disposición de la Subdelegación de procedimientos penales B.

El ofrecimiento de esta modalidad de juego es un delito perseguido por la Secretaría de Gobernación (Segob), a través de la Dirección General Adjunta de Juegos y Sorteos. Las máquinas tragamonedas están prohibidas en México por la Ley de Juegos y Sorteos que considera que su funcionamiento y operación no queda sujeta a la habilidad y voluntad del usuario respecto de su resultado, aunado a que se cruzan apuestas dentro del desarrollo del mismo juego.

En las últimas semanas ha habido numerosos operativos, realizados en su mayoría por la Procuraduría General de la República (PGR), a lo largo de todo el país norteamericano en los que se han secuestrado una gran cantidad de máquinas ilegales. A pesar de la prohibición y de la incesante lucha del gobierno contra su comercialización, los “mini casinos” funcionan clandestinamente en miles de puntos de México.