Reclaman control y revisión sobre slots en Aragón

La Dirección General de Justicia de Aragón quiere revisar las 6.765 tragamonedas de esa ciudad cada dos años y controlar las ganancias.

España.- El Gobierno de Aragón quiere reorganizar el sector del juego y aumentar los controles, en especial en las máquinas tragamonedas, una de las principales fuentes de ingresos tanto para los empresarios como para las arcas del ejecutivo autónomo. La inspección se hace ahora cada 5 años y se paga un fijo por máquina, lo que según Interior ha hecho repuntar las irregularidades.

Una de las decisiones que la Dirección General de Justicia e Interior está a punto de tomar es rebajar de cinco a dos años el plazo para pasar la llamada Inspección Técnica de Máquinas (ITM). La razón no es otra que frenar el importante aumento del número de irregularidades que los agentes de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional, encargados de su control, han detectado en los últimos meses. La mayoría son infracciones administrativas, como que no coincidan los datos que figuran en la documentación de la máquina con las características de la misma, o que el establecimiento tenga un grupo de tragaperras mayor que el declarado.

Pero, sobre todo, lo que los agentes y los técnicos han constatado es que pasar la inspección cada cinco años resulta poco eficaz. Principalmente, porque fruto de los avances de la tecnología aplicada al juego la vida útil de estas máquinas suele ser inferior. Y ello conduce a que, cuando se detecta la irregularidad, el propietario ya ha amortizado la posible sanción.

La dirección general también pretende fiscalizar las ganancias de cada slot, ya que actualmente se paga una tasa fija de 3.290 euros al año por cada una, ingrese lo que ingrese. Esta circunstancia se produce porque cuando en su día se aprobó la norma que regula el sector hubo una fuerte oposición empresarial a que se instalara un contador conectado a un servidor controlado por la DGA, algo que técnicamente es posible.

En estos momentos hay abiertos expedientes de sanción de cuantías elevadas (80.000 euros uno, o 24.000, otro) precisamente porque han reincidido en la infracción. Aunque lo normal es que sean de entre 200 y 3.000. A pesar de que el número de agentes de la Unidad Adscrita de la Policía encargado de controlar el juego es reducido, su rendimiento es alto. Los agentes tienen como misión controlar el juego “limpio”, el acceso a los locales de menores de edad, incapaces y jugadores que se lo hayan prohibido a sí mismos la entrada.