Paraguay redefine su mercado de juego: apertura, regulación y el desafío de la lucha contra el juego ilegal
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La adjudicación de nuevas concesiones para la quiniela y la implementación de la nueva ley marcan un punto de inflexión en Paraguay. La competencia y la modernización avanzan, pero todavía conviven con un fuerte mercado clandestino que condiciona el desarrollo del sector. Lorena Rojas, presidenta de la Asociación Paraguaya de Operadores de Juegos de Azar, habló en exclusiva con Focus Gaming News sobre los principales avances y desafíos de la industria.
Reporte especial.- El mercado del juego en Paraguay atraviesa una transformación estructural impulsada por la reciente adjudicación de concesiones para la explotación de la quiniela, en el marco de un proceso más amplio de reforma regulatoria. El cambio, que pone fin a un esquema monopólico histórico, abre una nueva etapa caracterizada por la competencia, la inversión y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control.
Desde la industria, la lectura es positiva, pero cautelosa. En diálogo exclusivo con Focus Gaming News, Lorena Rojas, presidenta de la Asociación Paraguaya de Operadores de Juegos de Azar (APOJA), afirmó que el proceso representa “un avance importante para la modernización del mercado paraguayo”.
Fin del monopolio: más competencia, pero con condiciones
La decisión de la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar) de adjudicar dos concesiones para la quiniela marca un quiebre con el modelo previo y responde a los lineamientos de la nueva legislación del sector.
“El paso de un esquema monopólico a uno con dos concesionarios abre una nueva etapa, con más competencia, mejores incentivos para invertir y mayores exigencias de eficiencia y transparencia”, sostuvo Rojas.
Esta apertura forma parte de un proceso más amplio tras la reglamentación de la nueva ley de juego, que busca modernizar la industria, mejorar la trazabilidad y generar un entorno más atractivo para la inversión. Uno de los aspectos más destacados de la normativa es la eliminación del monopolio en la concesión de permisos, permitiendo la participación de hasta tres operadores por modalidad de juego.
Sin embargo, la ejecutiva advierte que el cambio no se agota en la adjudicación: “El verdadero desafío es que esta apertura esté acompañada de reglas claras, control efectivo y una fiscalización sólida”.
El rol clave del regulador en la nueva etapa
Con un mercado en transición, el foco se desplaza ahora hacia la capacidad del regulador para garantizar condiciones equitativas. “El gran desafío no es solo abrir el mercado, sino garantizar que todos compitan bajo las mismas reglas”, explicó Rojas, quien remarcó que esto implica “trazabilidad, fiscalización efectiva y sanciones claras ante los incumplimientos”.
En este sentido, desde APOJA insisten en que el Estado debe adoptar un rol más activo. “No alcanza con reconocer que existe juego ilegal: hay que intervenir sobre él con determinación”, señaló.
La legislación paraguaya ya contempla herramientas como clausuras, sanciones y acciones penales, pero el desafío sigue siendo su aplicación sostenida.
El peso del mercado ilegal: el gran obstáculo
Uno de los principales condicionantes del desarrollo del sector sigue siendo la magnitud del juego clandestino. Según datos compartidos por APOJA, el mercado total de juegos de azar en Paraguay se estima entre US$350m y US$550m en GGR, con un punto medio cercano a US$450m. Sin embargo, el segmento formal apenas alcanza los US$165m, lo que evidencia una amplia brecha. “Una parte sustancial de la actividad sigue desarrollándose fuera del mercado regulado”, advirtió Rojas.
Esta situación genera una competencia desigual: “El operador formal invierte, cumple, tributa… el ilegal no. Y cuando esa asimetría persiste, se debilita la confianza en todo el sistema”.
Estrategia contra la ilegalidad: bloqueo, finanzas y visibilidad
Frente a este escenario, la industria plantea una estrategia integral para combatir el juego ilegal. “Las medidas deben combinar tres planos: bloqueo, corte financiero sobre los medios de pago y una política mucho más fuerte de visibilización del juego ilegal”, explicó Rojas.
Entre las iniciativas en marcha, APOJA impulsa un portal de denuncias ciudadanas y acciones de articulación con autoridades para reducir la oferta clandestina. Además, la entidad busca fortalecer el ecosistema formal con herramientas como Apoja.net y una mayor coordinación entre actores del sector, con el objetivo de reforzar la confianza y la transparencia.
La transformación no se limita a la quiniela. La publicación del decreto reglamentario de la nueva ley de juego consolidó un marco normativo que, según la industria, le da a Paraguay potencial para posicionarse a nivel regional. En palabras de Rojas, el país “tiene la oportunidad de convertirse en un referente del entretenimiento regulado”, siempre que logre avanzar en la formalización del mercado.
Un mercado en transición
La apertura del mercado, la actualización normativa y las nuevas licitaciones configuran un escenario de oportunidades para operadores e inversores. Sin embargo, el éxito de esta nueva etapa dependerá de la capacidad de reducir el peso del juego ilegal. “Formalizar no es solamente regular mejor; también es hacer que la legalidad gane presencia, legitimidad y capacidad real de absorber el mercado que hoy opera por fuera del sistema”, concluyó Rojas.