Se establece una nueva regulación para el mercado de apuestas hípicas y deportivas en Nueva Zelanda
El nuevo marco regulatorio pretende mejorar la sostenibilidad financiera a largo plazo de los sectores deportivos y de carreras.
Nueva Zelanda.- El Parlamento neozelandés aprobó recientemente una serie de modificaciones a la Ley de la Industria de Carreras de 2020 para extender a internet la exclusividad de TAB New Zealand en las apuestas deportivas y de carreras. Con la sanción real vigente desde el 28 de junio, la plataforma pasa a ser el único operador autorizado para ofrecer apuestas tanto en puntos de venta físicos como a través de su plataforma online.
Con este cambio legal se busca impedir que sitios extranjeros sin licencia ofrezcan servicios de juego a residentes neozelandeses, de modo que los fondos generados por las apuestas permanezcan dentro del país. De esta forma, se pretende reforzar el financiamiento de la industria local de carreras de caballos y de los deportes nacionales, al mismo tiempo que se introducen nuevas normativas para la protección de los jugadores.
La reforma está alineada con la alianza estratégica a 25 años que TAB NZ firmó en junio de 2023 con Entain Australia. Como parte de ese acuerdo, Entain desembolsará NZ$100m adicionales una vez que el marco legislativo entre en vigor. La colaboración promete ofrecer a los apostadores nacionales una experiencia integrada y con herramientas de juego responsable más avanzadas.
Autoridades y representantes de la industria aseguraron que estas enmiendas apuntan a la sostenibilidad financiera a largo plazo de los sectores deportivos y hípicos de Nueva Zelanda. Al centralizar en un único operador regulado tanto las apuestas presenciales como las online, se evita la fuga de ingresos hacia plataformas offshore no supervisadas y se garantiza una supervisión más estricta de la actividad de los usuarios.
El nuevo régimen también incorpora facultades regulatorias reforzadas: TAB NZ estará obligado a aplicar mecanismos de detección temprana de comportamientos de riesgo y medidas de intervención para prevenir el juego problemático. De este modo, el gobierno neozelandés refuerza su compromiso de conciliar el crecimiento del mercado de apuestas con la protección de sus ciudadanos.