La mayoría de los apostadores brasileños tiene ingresos de hasta USD790 y busca entretenimiento de bajo costo
Un estudio llevado adelante por Idwall y Opinion Box revela el perfil de los jugadores y advierte sobre el aumento de fraudes, destacando la importancia de las plataformas reguladas.
Brasil.- Un estudio reciente llevado a cabo por la empresa de tecnología Idwall, en colaboración con Opinion Box, ha proporcionado una radiografía detallada del perfil de los apostadores deportivos en línea en Brasil. Según los datos obtenidos a partir de entrevistas en línea con 1.015 brasileños mayores de 18 años, provenientes de todas las regiones del país, más de la mitad de los participantes (51,2 por ciento) tiene ingresos mensuales de hasta R$4.554 (USD790).
Este hallazgo pone de manifiesto que las apuestas deportivas atraen a un público con diferentes niveles de poder adquisitivo, pero predominantemente de clase media baja o trabajadora, lo que refleja las condiciones económicas de Brasil, marcadas por la inestabilidad financiera y el bajo poder de compra. En contraste, solo un pequeño porcentaje, el 4 por ciento, reporta ingresos superiores a R$22.770 (USD3.950), lo que evidencia la amplia brecha socioeconómica entre los apostadores.
La investigación también revela que, para la mayoría, las apuestas son una actividad de bajo costo y, en muchos casos, una forma de entretenimiento accesible. El 43,1 por ciento de los encuestados afirmó invertir entre R$10 (USD1,7) y R$60 (USD10) al mes, mientras que solo el 7,3 por ciento gasta más de R$300 (USD52) mensuales. Este comportamiento sugiere que, aunque algunos ven en las apuestas una posibilidad de complementar sus ingresos, para la gran mayoría se trata de una diversión ocasional y no de una inversión significativa. En términos de frecuencia, los datos muestran variedad: el 38,7 por ciento realiza entre una y cinco apuestas al mes, mientras que un 14,3 por ciento más activo supera las 50 apuestas mensuales, destacando la existencia de un segmento de usuarios más comprometidos con esta práctica.
Otro aspecto relevante del estudio es el perfil educativo de los apostadores. El 33 por ciento cuenta con educación superior completa, el 22,5 por ciento tiene estudios de posgrado y el 20,8 por ciento finalizó la secundaria, lo que indica que este mercado no está limitado a un grupo con baja escolaridad, sino que incluye a personas con formación considerable. Este dato desafía algunos prejuicios sobre quiénes participan en las apuestas deportivas y subraya que se trata de una actividad transversal en términos de educación.
Sin embargo, el auge de las apuestas en línea también ha traído consigo un lado oscuro: el incremento de fraudes y problemas de seguridad. Según el estudio, el 18 por ciento de los apostadores ha sido víctima de estafas, lo que equivale a cerca de 10 millones de personas en todo el país, mientras que el 10 por ciento reportó haber sufrido el hackeo de sus cuentas, afectando a unos 5,2 millones de usuarios. Estos números alarmantes resaltan los riesgos asociados a la falta de regulación en ciertas plataformas y la necesidad de mayor conciencia entre los jugadores.
Desde que el gobierno brasileño comenzó a implementar la regulación de las apuestas deportivas, el Ministerio de Hacienda ha tomado medidas contundentes, como el bloqueo de más de 12 mil sitios web irregulares en los últimos meses. Las autoridades recomiendan que los usuarios prioricen plataformas licenciadas, identificadas por el dominio “.bet.br”, exclusivo de empresas que operan legalmente en el país. Este sello se ha convertido en un indicador clave para garantizar una experiencia segura, aunque los expertos insisten en que la responsabilidad también recae en los apostadores, quienes deben informarse y elegir sitios confiables.
Con una margen de error de 3,1 puntos porcentuales, el estudio de Idwall y Opinion Box ofrece una visión integral de un sector en plena expansión, que combina entretenimiento, esperanza económica y desafíos de seguridad. A medida que avanza la regulación, se espera que el mercado de apuestas deportivas en Brasil se consolide como una opción más segura y confiable, siempre que los jugadores adopten prácticas responsables y las autoridades mantengan su compromiso con la protección del consumidor.