Inauguran el primer casino en el Viejo San Juan de Puerto Rico con una inversión de US$11m
El Gran Casino Viejo San Juan abrió con 64 máquinas y 10 mesas de juego en su primera fase, bajo un formato boutique que integra entretenimiento y gastronomía, y proyecta expandirse en el corto plazo.
Puerto Rico.- El primer casino del Viejo San Juan comenzó a operar con la apertura del Gran Casino Viejo San Juan, un proyecto impulsado por el Grupo Orenes que demandó una inversión de US$11m y la generación de alrededor de 200 empleos entre directos e indirectos.
Ubicado junto al Hotel Rumbao, en la zona histórica de la ciudad, el nuevo establecimiento inicia sus operaciones con 64 máquinas tragamonedas y 10 mesas de juego, entre las que se incluyen blackjack, Mini Baccarat EZ, World Poker Tour Heads Up, ruleta americana y craps.
El casino funcionará con horario extendido: de domingo a miércoles hasta las 4:00 a.m. y de jueves a sábado hasta las 5:00 a.m., con el objetivo de reforzar la oferta nocturna del área.
Según explicó Gregorio Hernández Vélez, director de la división de casinos del Grupo Orenes, el proyecto introduce un modelo distinto al tradicional en el mercado local. “Estamos introduciendo un modelo distinto de casino en Puerto Rico, que combina juego, gastronomía y ambiente en una experiencia integrada”, afirmó.
El ejecutivo señaló que el enfoque apunta a ampliar el perfil del visitante más allá del jugador. “Lo que buscamos es que el cliente no solo venga a jugar, sino que además pueda disfrutar de un cóctel, una cena o un evento deportivo”, indicó, al describir el concepto como una propuesta de entretenimiento “en 360 grados”.
La oferta incluye una barra central y una propuesta gastronómica a cargo del chef Michael Bartemes, con platos de inspiración mediterránea y puertorriqueña, además de una colaboración con la cervecería local Ocean Lab.
Hernández Vélez sostuvo que la iniciativa también apunta a dinamizar el entorno económico del casco histórico. “Venimos a aportar a la ciudad y a potenciar lo que hay aquí”, aseguró.
El proyecto contempla una segunda fase de expansión que podría elevar la capacidad a unas 250 máquinas de juego, además de incorporar un área de apuestas deportivas, actualmente en etapa de negociaciones. También se prevé la apertura de nuevos espacios gastronómicos y propuestas de entretenimiento.
Con esta apertura, el Grupo Orenes concreta su primera operación en el Caribe y suma un nuevo activo a su red internacional de casinos.