El Tribunal Supremo definirá si los municipios pueden restringir la apertura de locales de juego en Cataluña
El alto tribunal deberá resolver si las administraciones locales tienen facultades para limitar la instalación de salones de juego, bingos y casinos mediante el planeamiento urbanístico.
España.- El Tribunal Supremo admitió un recurso presentado por el Ayuntamiento de El Prat de Llobregat y analizará si los municipios pueden restringir la apertura de salones de juego, bingos, casinos y otros establecimientos de apuestas a través de sus planes urbanísticos. La decisión permitirá definir hasta dónde llegan las competencias de las administraciones locales en una materia regulada por las comunidades autónomas.
El caso se originó después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anulara parte del plan urbanístico de El Prat, al considerar que el municipio había excedido sus competencias al limitar la implantación de nuevos locales de juego. La modificación había sido una de las aprobadas por varios ayuntamientos catalanes después de la pandemia para restringir la apertura de este tipo de establecimientos.
Además de El Prat, Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat impulsaron cambios similares en su normativa urbanística. La Patronal del Juego Privado de Cataluña (Patrojoc) recurrió esas medidas ante la Justicia y obtuvo fallos favorables en los casos de Barcelona y El Prat, mientras que la resolución sobre L’Hospitalet todavía está pendiente.
Con la admisión del recurso, el Supremo deberá aclarar si los municipios pueden imponer condiciones urbanísticas, como distancias mínimas o zonas de exclusión para los locales de juego, o si ese tipo de restricciones corresponde exclusivamente a la regulación autonómica.
Restricciones vigentes en Cataluña
Mientras se espera la decisión del alto tribunal, Cataluña ya cuenta con una normativa que limita la implantación de nuevos establecimientos de juego. La legislación exige una distancia mínima de 1.000 metros entre salones de juego y salas de bingo autorizados y prohíbe instalar salones a menos de 100 metros de centros educativos, además de impedir su ubicación en determinados edificios públicos.
La comunidad también establece un número máximo de autorizaciones: 126 salones de juego, 75 salas de bingo y cuatro casinos, además de las licencias previstas para el complejo turístico de Vila-seca y Salou. Según datos de 2025, ya fueron concedidas todas las licencias de casinos y salones de juego, mientras que permanecen disponibles dos autorizaciones para salas de bingo.
El caso de El Prat es particular, ya que el municipio no cuenta con bingos ni casinos y solo tiene un salón de juego ubicado en el centro comercial Splau, próximo al límite con Cornellà.
La evolución del sector
De acuerdo con un estudio del Departamento de Economía y Finanzas de la Generalitat, Cataluña concentra el 4,6 por ciento de los establecimientos de juego del país y registra la menor proporción de locales por habitante de España, con 2,4 establecimientos cada 100.000 personas, frente a una media nacional de 8,8.
El informe también muestra que entre 2015 y 2024 el número de salones de juego, bingos y casinos creció un 13,3 por ciento en Cataluña, muy por debajo del incremento del 43,9 por ciento registrado en el conjunto de España. Sin embargo, la comunidad sigue siendo la que cuenta con la mayor cantidad de máquinas tragamonedas instaladas en bares y otros establecimientos, con 33.611 unidades, aunque esa cifra disminuyó en los últimos años.