El Proyecto de Ley 2.234/22 será debatido en el Senado brasileño en el segundo semestre del año
El Senado Federal incluyó en la agenda del segundo semestre la votación del proyecto que propone legalizar casinos, bingos y jogo do bicho, tras casi 80 años de prohibición. La iniciativa promete inversiones, empleo y recaudación, pero enfrenta fuerte resistencia.
Brasil.- El Senado Federal de Brasil volverá a tratar en el segundo semestre de 2025 el proyecto de ley que busca legalizar el funcionamiento de casinos, bingos, «jogo do bicho» y apuestas en carreras de caballos. La propuesta, identificada como el Proyecto de Ley 2.234/2022, plantea un giro radical en la política nacional sobre juegos de azar, que permanecen prohibidos en el país desde 1946. Luego de múltiples intentos infructuosos por avanzar en el debate del proyecto, diversas fuentes parlamentarias advierten que la discusión dentro del recinto se materializará en la segunda mitad del año.
En este sentido, luego de fracasar en su intento por votar la propuesta antes del receso parlamentario de julio, el presidente del Senado Federal incluyó el proyecto entre los fijados para ser discutidos en este segundo semestre.
El texto modifica la ley de faltas penales y permitiría que el sector, actualmente operando en la informalidad, funcione con supervisión estatal. El Ministerio de Hacienda sería responsable de definir el marco regulatorio para la concesión de licencias, la fiscalización y la autorización de las actividades lúdicas.
Entre los argumentos que impulsan el proyecto destacan su potencial económico. El senador Irajá Silvestre, ponente de la propuesta, aseguró que la legalización podría generar más de R$ 33.000, (USD5.890m) en recaudación para el país. Además, estima que se crearán millones de empleos directos e indirectos, con importantes inversiones en complejos turísticos que potenciarían el desarrollo regional.
“Al legalizar, estaremos dando luz a una actividad que opera a la sombra de la ley, pero que pasará a ser controlada por el poder público. Los impuestos recaudados beneficiarán directamente a estados y municipios”, sostuvo Silvestre. Según una reciente encuesta del DataSenado citada por el legislador, el 60 por ciento de los brasileños apoya la legalización de los casinos.
Sin embargo, el proyecto no está exento de críticas. Sectores conservadores del Congreso alertan sobre los riesgos sociales asociados al juego, como el endeudamiento familiar y el aumento de la ludopatía. Uno de los principales opositores es el senador Eduardo Girão, quien calificó la propuesta como “una locura” y pidió a sus colegas votar en contra. “Los brasileños ya no soportan más deudas por culpa del juego. Tenemos que proteger el tejido social”, manifestó.
Además de los beneficios económicos, el proyecto contempla la creación de un sistema de supervisión e inspección para garantizar la transparencia y evitar delitos como el lavado de dinero o la financiación del terrorismo.