El Primer Ministro británico sugiere mas poder local para definir los permisos a las agencias de apuestas

El Primer Ministro británico sugiere mas poder local para definir los permisos a las agencias de apuestas

Hasta el momento, el gobierno apenas había reaccionado y se daba por hecho que quería evitar nuevas restricciones al crecimiento de la industria.

Reino Unido.- El primer ministro británico, Keir Starmer, respondió a las solicitudes de las autoridades locales para disponer de más capacidad para tramitar las licencias urbanas de locales de juego. En la sesión semanal de preguntas al Ejecutivo en la Cámara de los Comunes aseguró que el gobierno está examinando la posibilidad de conceder a los ayuntamientos mayor control sobre la ubicación y el número de puntos de apuestas.

«Es importante que las autoridades locales cuenten con herramientas y poderes adicionales para garantizar calles comerciales vibrantes. Serían similares a las que ya existen en la concesión de licencias de alcohol. Daremos a los ayuntamientos mayores competencias sobre la ubicación y el número de puntos de juego para ayudar a crear calles seguras y prósperas», aseguró el mandatario.

La Ley de Apuestas actual incluye el concepto de «objetivo de permiso«, que obliga a la Comisión de Apuestas (UKGC) y a las autoridades locales de licencias a tender hacia la aprobación de una solicitud siempre que cumpla los objetivos de la reglamentación.

Las autoridades locales aumentaron su demanda de facultades para rechazar planes de obras de establecimientos de juego, incluidos casas de apuestas y salones recreativos. En abril, una coalición de 38 gobiernos locales remitió una carta a Lisa Nandy, secretaria del Departamento de Cultura, Medios y Deporte, en la que proponía seis reformas a la Ley de Apuestas de 2005. Una de ellas contempla tener en cuenta las deudas domésticas como criterio a la hora de evaluar las peticiones de licencias.

Además, solicitan facultades para bloquear locales de apuestas cerca de los colegios, reclasificar los bingos y salas de juego para adultos al mismo nivel que las casas de apuestas y prohibir la publicidad y el patrocinio de apuestas en su jurisdicción, más allá de las normas nacionales dictadas por Westminster. Londres intentó avanzar en esa línea hace cuatro años, cuando el alcalde Sadiq Khan se comprometió a vetar la publicidad de apuestas en la red de Transport for London, aunque la prohibición no llegó a aplicarse.

Por último, los ayuntamientos piden revisar algunas reglas técnicas, como la velocidad de giro y los límites de apuesta de las máquinas B3. Su sexta propuesta consiste en establecer una tasa legal para financiar la prevención del daño por juego, un gravamen que entra en vigor este mes a nivel nacional.

«El poder de conceder licencias de locales recae en los gobiernos locales como autoridades competentes. También está claro que las tasas que cobren deben destinarse exclusivamente a sus actividades regulatorias locales, incluidas las inspecciones,» afirmó Tim Miller, director ejecutivo del grupo Peers of Gambling Reform. «Como regulador relativamente pequeño, con sede en Birmingham, la Comisión de Apuestas no está en condiciones de vigilar todos los establecimientos de juego del Reino Unido.»

Miller mostró asimismo su inquietud por la tentación de proponer constantemente nuevas intervenciones: «A veces temo que el debate sobre la política del juego dedique demasiado esfuerzo a generar y promover ideas nuevas, y reserve escasa atención a evaluar la eficacia de esas medidas una vez puestas en práctica.»

No obstante, las declaraciones de Starmer podrían sumarse a otras preocupaciones del sector del juego en Reino Unido, como el posible aumento de los impuestos al juego. De momento, la industria presiona para frenar una propuesta del Tesoro que unificaría los tres tipos actuales de gravamen en un único Remote Betting and Gaming Duty, cuya aprobación podría anunciarse en el presupuesto de otoño del 26 de noviembre.

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