El Gobierno de Madrid lanza una iniciativa de EUR2m para combatir la ludopatía infantil
La iniciativa se enmarca dentro del Plan de Adicciones 2022–2026.
España.- La Junta de Gobierno de Madrid arpobó un contrato de servicios para diseñar y ejecutar un programa integral de apoyo a la prevención de adicciones en adolescentes y jóvenes de la Comunidad Autónoma. Con un gasto plurianual de EUR2,29m, esta iniciativa reafirma el compromiso de la administración por fortalecer la salud pública y proteger a la juventud.
Solicitado por el organismo autónomo Madrid Salud, el contrato tendrá una duración inicial de dos años, prorrogables por otros tres, con fecha prevista de inicio el 1 de noviembre de 2025. Se pondrán en marcha programas educativos en colegios y centros comunitarios para sensibilizar tanto a adolescentes como a sus familias sobre los riesgos asociados al consumo de sustancias y comportamientos adictivos.
La iniciativa se enmarca dentro del Plan de Adicciones 2022–2026 y tiene como objetivo implementar un conjunto de acciones integrales para prevenir conductas de riesgo relacionadas tanto con adicciones a sustancias como adicciones de tipo comportamental. Se promoverá la actualización y capacitación de docentes, orientadores escolares y profesionales del ámbito sanitario, dotándolos de herramientas y metodologías para detectar, prevenir y abordar situaciones de riesgo en el entorno adolescente.
El plan contempla el desarrollo de programas de intervención rápida para identificar y tratar conductas adictivas en sus etapas iniciales. Estas medidas estarán orientadas a reducir la progresión de hábitos perjudiciales que, de no controlarse, podrían derivar en problemas crónicos.
El Programa de Apoyo a la Prevención de Adicciones en Adolescentes y Jóvenes de la Ciudad de Madrid se consolidó como un pilar esencial dentro de la red de prevención gestionada por el Instituto de Adicciones de Madrid Salud.
Según explicaron las autoridades, su continuidad es clave para detectar de manera temprana los factores de riesgo, permitir una intervención oportuna en las primeras señales de conductas adictivas y fortalecer entornos protectores que cuiden la salud y el bienestar de los jóvenes.