Chile acelera la regulación de las apuestas online y la industria respalda el avance del proyecto
El Gobierno otorgó suma urgencia a la iniciativa que busca regular las plataformas de apuestas en línea, establecer impuestos específicos y reforzar los controles sobre juego responsable, lavado de activos y acceso de menores de edad. El proyecto deberá tratarse en un plazo de 15 días.
Chile.- El Gobierno chileno decidió acelerar la tramitación del proyecto de ley que regula las plataformas de apuestas online, al otorgarle suma urgencia a la iniciativa que actualmente se encuentra en segundo trámite constitucional en el Senado. Con esta medida, el debate legislativo deberá avanzar en un plazo de 15 días.
El proyecto, ingresado originalmente en marzo de 2022, busca crear un marco regulatorio para una industria que hasta ahora opera sin normativa específica en Chile. Entre otros puntos, propone un sistema de licencias para operadores, nuevas obligaciones tributarias, mecanismos de fiscalización y medidas de prevención contra el lavado de activos y la ludopatía.
La decisión fue valorada por la Agrupación Chilena de Plataformas de Apuestas en Línea (aPAL), integrada por Betsson, JuegaEnLinea, Coolbet y LatamWin, que calificó la urgencia como “una señal positiva” para avanzar en una discusión que considera necesaria para el país.
Desde el gremio señalaron que la regulación permitirá “ordenar una actividad que ya existe”, además de fortalecer la protección de usuarios, impedir el acceso de menores de edad y mejorar los mecanismos de fiscalización y transparencia.
El proyecto contempla que las plataformas autorizadas deban constituirse legalmente en Chile, transparentar el origen de sus fondos e identificar a sus accionistas y beneficiarios finales. Asimismo, pasarán a ser entidades obligadas a reportar operaciones sospechosas, en línea con las normas de prevención de lavado de activos.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es el esquema tributario para el sector. El texto establece un impuesto específico del 20 por ciento sobre los ingresos brutos del juego, además de impuestos adicionales vinculados al financiamiento del deporte y de programas de juego responsable. También se contempla un impuesto del 15 por ciento sobre las ganancias retiradas por los usuarios.
La propuesta, además, transforma a la actual Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) en la Superintendencia de Casinos, Apuestas y Juegos de Azar, organismo que tendrá mayores atribuciones de control y acceso remoto en tiempo real a las operaciones de las plataformas.
En paralelo, el proyecto incorpora medidas orientadas al juego responsable, como la creación de un Registro Nacional de Autoexclusión para jugadores y restricciones publicitarias para evitar campañas dirigidas a menores de edad.
El debate sobre las apuestas online ha ganado fuerza en Chile durante los últimos años, especialmente tras diversos fallos judiciales que ordenaron el bloqueo de plataformas consideradas ilegales y luego de las acciones impulsadas por la Polla Chilena de Beneficencia y la Superintendencia de Casinos.
En 2023 y nuevamente en 2025, la Corte Suprema calificó como ilegal la operación de varias casas de apuestas online sin autorización y ordenó el bloqueo de sus sitios web. Sin embargo, muchas de estas plataformas continuaron funcionando mediante nuevos dominios, lo que intensificó la presión para avanzar hacia una regulación formal del mercado.
El proyecto también contempla un período de “cooling off” para operadores que hayan funcionado ilegalmente en Chile durante los últimos meses. Estas empresas deberán cumplir requisitos especiales y pagar un impuesto sustitutivo para poder postular a futuras licencias.
Desde el oficialismo y distintos sectores políticos coinciden en que la regulación podría generar una importante recaudación fiscal para el Estado. Según estimaciones mencionadas durante el debate parlamentario, el mercado tendría capacidad para aportar alrededor de CLP200.000m (US$223m) anuales una vez regulado.