Países Bajos refuerza las pautas de acción ante el juego problemático
La KSA armó una serie de directrices para facilitar el trabajo de las operadoras al momento de aplicar el reglamento de autoexclusión.
Países Bajos.- La autoridad reguladora del juego en los Países Bajos, Kansspelautoriteit (KSA), publicó los resultados de dos estudios recientes y nuevas orientaciones para los operadores online con licencia. El objetivo es aclarar cómo deben aplicarse las obligaciones vinculadas al deber de diligencia, especialmente en lo que respecta a las entrevistas personales con jugadores y las notificaciones relacionadas con el Registro Central de Exclusión del Juego (Cruks).
Los parámetros se trazaron en 2025 y se debatieron en diciembre durante una mesa de debate con operadores. Allí se identificaron las dificultades prácticas más frecuentes y, a partir de ese intercambio, la KSA elaboró guías que buscan dar mayor claridad en la implementación.
Entrevistas personales
La entrevista personal es considerada una medida de intervención muy útil y de gran alcance que los operadores deben aplicar cuando existen sospechas de juego excesivo o adicción. El estudio mostró que las empresas la están aplicando de formas diversas, pero se enfrentan obstáculos, como la baja respuesta de los jugadores.
Las nuevas directrices definen algunos aspectos como el momento indicado para la intervención, el tipo de contacto y el contenido de la conversación, aunque dejan margen para la adaptación y el criterio profesional de cada operador.
Registro de autoexclusión
La KSA subrayó que, ante signos graves de juego problemático, el operador debe recomendar al jugador inscribirse en Cruks. Si el jugador no lo hace, la empresa tiene la obligación de notificarlo a la KSA, que puede decidir una inscripción involuntaria.
El estudio reveló dudas entre los operadores sobre cómo aplicar este procedimiento: dificultades para verificar si un jugador se registró efectivamente y falta de claridad sobre cuándo corresponde enviar la notificación. Las nuevas guías ofrecen explicaciones prácticas sobre el momento del reporte y la información que debe incluirse.
La KSA enfatizó que las pautas no crean reglas nuevas, sino que explican cómo aplicar las obligaciones ya existentes. La intención es dar mayor certeza a los operadores y favorecer un entorno de juego más seguro.